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Astrid Sánchez
16/10/2026 | Mérida
Han pasado más de 24 horas desde que doña Josefina llegó a Palacio de Gobierno de Yucatán y su manifestación se extenderá hasta que la presidenta Claudia Sheinbaum la escuche, aseguró.
La mujer de 70 años comenzó su reclamo en las instalaciones de la Junta de Alcantarillado y Agua Potable de Yucatán (Japay) donde primero manifestó que no tenía agua debido a una deuda. Posteriormente llegó a Palacio de Gobierno se estableció enfrente del inmueble en protesta por una pensión de viudez por parte del Issste.
En el transcurso de su manifestación, Francisco Torres, titular de la Japay, habló con doña Josefina y le informó sobre la condonación de su deuda además de que se comprometió a construir un pozo de agua en su domicilio para garantizar que siempre cuente con el recurso.
La mujer declinó la petición de retirarse a casa y exigió hablar con el gobernador Joaquín Díaz Mena.
Este viernes, el Gobierno de Yucatán informó que todas las peticiones de doña Josefina habían sido atendidas; sin embargo, la mujer anunció que no dejará la manifestación porque su objetivo es ser escuchada durante la visita de la presidenta Sheinbaum.
La mujer permanece en la intemperie, cuenta con una silla, un abanico de mano y víveres que le han acercado personas que se solidarizan con su lucha.
Mujeres, principalmente, se suman a su protesta y permanecen a su lado. Cuando doña Josefina necesita ir al baño la ayudan a entrar a los sanitarios de Palacio de Gobierno.
A su disposición está un equipo de paramédicos, que tiene la orden de permanecer en el lugar hasta que ella se retire, así permanezca el calor extremo o se presente una lluvia intensa.
Además, también hay psiquiatras de la Secretaría de Salud dispuestos a atenderla y escucharla, servicio que ha rechazado constantemente.
Doña Josefina ya se muestra harta, se niega hablar con las personas que se le acercan e insiste en que no se moverá hasta que la presidenta la escuche. Sólo acepta llevar su silla a los bajos de Palacio cuando aparece la lluvia intensa y retoma su lugar sobre la calle 61 cuando la precipitación cesa.
Foto: Astrid Sánchez
Un par de activistas se sumaron a su manifestación y anunciaron que harán guardia con ella para presionar a las autoridades.
Fue entonces que doña Josefina habló de nuevo y explicó que su protesta no es por la pensión ni por el agua.
“Yo estoy pidiendo mi atención médica y mis medicamentos… Padezco osteoartrosis, no hay medicamentos, me tienen que infiltrar y no hay el medicamento, el medicamento vale 6 mil pesos”, declaró.
Con el respaldo de los activistas y alrededor de cinco personas que se solidarizaron con su protesta porque aseguran que enfrentan situaciones similares. La mujer decidió cerrar la calle 61 que había sido reabierta a la circulación y exigió que se mantenga cerrada hasta que ella se retire.
La presencia de la mujer causa curiosidad entre las personas que caminan por el Centro Histórico de Mérida, algunas personas se acercan a preguntarle, otras, le toman fotos, unas más se paran a su lado y permanecen en la espera como muestra de apoyo y no faltaron los que se tomaron fotografías con ellas para presumir en las redes sociales haber convivido con la mujer que desde ayer se ha viralizado.