Paul Antoine Matos
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya
Mérida, Yucatán
27 de abril, 2016
Los yucatecos que migran hacia San Francisco no son criminales, ni convictos, ni han sido acusados por delitos mayores como asesinatos. Son trabajadores y eso es algo que el consulado de México en la ciudad ha resaltado, expresó Ángel Ernesto Basto Blanco, subdirector de atención a migrantes del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya).
Entrevistado vía telefónica, Basto Blanco se encuentra en San Francisco en una gira de trabajo para tratar con los migrantes yucatecos en esa ciudad y Oregón, así como para atender el caso de Luis Demetrio Góngora Pat, quien fue asesinado por la policía de San Francisco el pasado siete de abril, a manos de dos elementos de la corporación californiana.
Indicó que, como todos los casos en Estados Unidos, el de Luis Góngora requiere una investigación exhaustiva, pero hay versiones encontradas en las que se menciona que el yucateco sí tenía un cuchillo.
Mencionó que una autopsia arrojó que Góngora Pat, quien vivía como indigente sobre la calle Shotwell del distrito Missión, habría corrido durante el tiroteo, pero que los primeros impactos, con balas de goma, los recibió en la espalda y por eso se detuvo. “No quisiéramos adelantarnos hasta tener información precisa”, enfatizó.
Mencionó que la esposa del migrante asesinado, Carmen May, estaría intentado cambiar de abogado, ante la presión de activistas que han levantado la voz tras la muerte de Góngora Pat, cuarta en la que la policía de San Francisco se involucra en un asesinato de un indigente desde 2015. Mencionó que el sábado se llevó a cabo un servicio en la ciudad estadunidense para el fallecido.
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