Batazos y tacleadas

El fiasco en el Clásico

Antonio Bargas Cicero
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 17 de marzo, 2017

El mánager Edgar González y su hermano Adrián pueden quejarse todo lo que quieran -tienen motivos para hacerlo y para estar molestos con los organizadores del Clásico Mundial-, pero México no quedó eliminado en la primera ronda por segunda edición en fila por extraño y confuso desempate.

El Tricolor estuvo lejos de demostrar por qué aparece en el sexto lugar de la clasificación de la Confederación Mundial de Beisbol y Softbol (toma en cuenta todo el programa nacional de un país, desde Sub 12 hasta profesional), ya que su pitcheo, fortaleza histórica de la pelota nacional y que se veía como la principal arma de este equipo, en especial el bulpén, fue un fiasco. Además, dejó que se repita una historia similar a la de hace cuatro años contra Italia. En casa, el Tri toleró 19 carreras en toral en reveses ante italianos y boricuas, 11 y 12 en el ránking, respectivamente, aunque Puerto Rico en el Clásico presentó un róster más fuerte y completo que el de México.

En cada partido, el cuerpo de serpentinas falló. Frente a los italianos, dejó escapar ventajas de 4-1 y, en el noveno acto, de 9-5. Contra Puerto Rico, fue castigado, en especial por Francisco Lindor (2 jonrones), de principio a fin. Ante Venezuela, tuvo ventajas de 5-0, 8-1 y 11-6 y terminó sufriendo, antes de que Roberto Osuna preservara el triunfo. En total, México toleró 41 hits.

Sí, el de los Charros es un campo de bateo, pero el Tricolor se vio fatal sobre la la loma. ¿Por qué González, quien además tuvo decisiones cuestionables, y su cuerpo técnico no prepararon mejor a sus bateadores y lanzadores? En Guadalajara el pitcheo en general brilló por su ausencia, pero los boricuas sí dominaron. Estos y los dominicanos mostraron sólido nivel en la primera ronda, pese a la complicada época del torneo. Los abridores de Grandes Ligas de Estados Unidos lucen como si fuera julio. Los de México, ni cerca de eso.

Pero si la selección se vio mal, igual las Grandes Ligas. Los organizadores quedaron en evidencia por sus confusos desempates -su propia gente entendió mal y publicó que el Tricolor seguía con vida- y ahí están las quejas de que no respondieron al equipo nacional cuando pidió aclaraciones y que le dijeron que con ganar por dos carreras a Venezuela (como ocurrió) pasaba al duelo de desempate. Pudieron ser dos juegos de desempate el mismo día, con el mejor de los tres equipos en diferencial de carreras en el choque por el pase a la segunda ronda. Así se hubiera decidido en el campo. Como debe ser.