Debe dejarse modelo paternal con indígenas: Jan Jarab

La situación aún es inconsistente en la política interna del país

Paul Antoine Matos
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 11 de septiembre, 2017

En el marco del seminario Derechos Humanos a la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas, realizado ayer en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (CEPHCIS, UNAM), Jan Jarab, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, manifestó que “la historia de Mérida es de opresión” y como ejemplo mencionó el portal de la Casa de Montejo, en el que los conquistadores pisan con orgullo a los indígenas.

Afirmó que la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, promulgada por las Naciones Unidas hace 10 años, era necesaria para combatir la opresión, pues “ refleja el consenso actual y apoyo de la comunidad internacional”.

Aunque México jugó un papel fundamental para su promulgación, la situación aún es inconsistente en la política interna del país, afirmó.

El gobierno trata a los indígenas con un modelo paternal y asistencialista que los convierte en objeto, cuando lo que debe ocurrir es el empoderamiento y que sean sujetos activos.

Manifestó que los gobiernos no pueden condicionar los derechos básicos, como salud o educación, en las comunidades, a cambio del poder de decisión en los temas del desarrollo local.

El derecho a decidir en su propio desarrollo tiene que ser el punto de partida de las comunidades indígenas para su relación con el estado y las autoridades. En la metodología de los proyectos que buscan establecerse en Yucatán deben involucrarse ambas partes en el diseño, monitoreo y evaluación, para evitar que los beneficios sean sólo para una parte, que fomente la desigualdad.

Sin embargo, consideró que las consultas indígenas también tienen un aspecto negativo que es el de la división de las comunidades, lo cual propicia su debilitamiento. Entonces, la relación estado-comunidades no debe reducirse a la simpleza de una consulta, afirmó.

Expresó que en el siglo veinte el desarrollo fortaleció las brechas de desigualdad, por lo que el crecimiento no puede ser sólo macroeconómico o con beneficios unidireccionales.

Esteban Krotz Keberle, antropólogo investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), declaró que en las ciudades la gente comienza a cuestionarse por qué a los indígenas sí se les realiza la consulta. Esa actitud, consideró, se debe a que la gente está inconforme con las autoridades que toman las decisiones sin preguntar si los representados están de acuerdo con ello.