Lo que se consigue cocinando es mágico y cambiante: Agustín Puc

Chef, originario de Yucatán, lleva 23 años viviendo en Quintana Roo

Texto y foto: Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Miércoles 11 de julio, 2018

Agustín Puc, chef ejecutivo del hotel Princess Yucatán, habló sobre su trayectoria, su cocina y las cenas maridaje que ha compartido con otros chefs, esto a bordo de un Kia Forte para el programa Playa Raite, que en conjunto con la automotriz recolecta croquetas para “Mi amigo de la calle”.

“Yo salí de mi pueblo, Panabá, Yucatán a los 15 años, tengo 23 años viviendo en Quintana Roo, ingresé a la cocina dentro de la hotelería, fui estudiando y poco a poco he ido escalando puestos y hace cuatro años que estoy a cargo de este hotel, el cual me da una satisfacción enorme, como darme el privilegio de conocer México y otros países. Es una satisfacción muy grande y es incomparable; la profesión que tenemos es gratificante”, dijo.

El chef habló también sobre las cenas maridaje que están organizando dos veces al mes en el restaurante Skylights, el cual está dentro de las instalaciones del centro de hospedaje. “Tengo mi inspiración en los sabores, texturas… lo que uno puede conseguir cocinando es muy mágico y cambiante, y tienes que aprender toda la vida, más que nada lo que presento a los huéspedes es algo de la cultura mexicana, por lo que a todos mis platos le pongo algo que tenga que ver con mi país y mis técnicas que he aprendido al estar en una cocina hace más de 20 años”, señaló.

En las cenas maridaje ha compartido con chefs de cocina tailandesa, hindú o cantonesa, abriendo así un espacio para intercambiar ideas y algunos ingredientes. Apuesta por lo que pocos, que es el intercambio en la cocina, ya que su equipo también se ve muy motivado. Una de sus mejores obras son las cremas y los helados artesanales. Sin duda Agustín es un orgullo para la ciudad y para su hotel en el cual lleva ya más de 10 años.

Su actitud de servicio al huésped le ha valido gran reconocimiento: “más que nada se traduce en un agradecimiento por la amabilidad con la que recibimos al huésped, lo tratamos y la forma en como les servimos los alimentos y el cariño que les ponemos a los platos. Yo como cocinero estoy acostumbrado a que cuando ves un plato limpio es la mayor satisfacción que puedes tener”.

Agustín tiene a su cargo a 130 personas y el número de comensales a los que atiende diariamente contando a los huéspedes y el comedor de empleados son 1200. “Hay que trabajar en los sueños, sobre todo nunca pensar en que no se puede, siempre ser positivos logrando los objetivos poco a poco, paciencia, amor y cariño a lo que uno hace, alguien te tiene que reconocer y ver que eres capaz y que tienes aptitudes como cualquier otro ser humano para ocupar el puesto”, finalizó.