Indígenas en política del país, materia pendiente

México está perdiendo mucho al no integrar en su desarrollo la cultura y sabiduría milenaria de los pueblos originarios

Francisco J. Rosado May
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Martes 11 de septiembre, 2018

Dos condiciones se han cumplido para iniciar (es un decir porque seguramente ya ha empezado para muchos aspirantes y suspirantes) el proceso de elecciones para diputados locales en nuestro estado: la instalación del Congreso de la Unión en las Cámaras de Senadores y Diputados, y el informe del gobernador. Varios sectores de la sociedad quintanarroense seguramente están diseñando estrategias de posicionamiento de sus intereses. Uno de esos sectores que normalmente no es visible, pero que sí tiene planteamientos, es el de los indígenas.

El censo reciente de Instituto Nacional de Estadística y Geografía indica que la población indígena en Quintana Roo es importante a nivel nacional, pero no solamente por la presencia de los mayas. De acuerdo con investigaciones publicadas en la revista Estudios Demográficos y Urbanos, vol 33, número 2, del 2018, la entidad se ha estado consolidando como un punto de atracción para indígenas de otras latitudes, nacionales e internacionales.

Cancún es una de las cinco ciudades mexicanas con la más alta población y diversidad de indígenas. Ya no se puede evitar tomar en cuenta a esta población creciente, con una cultura milenaria, pero con grandes rezagos. En el noticiero SERVINDI, (servindi.org) voz de los indígenas reconocidos ante la ONU, Marcos Matías ha hecho visibles varios de los temas pendientes en el horizonte autóctono, muchos reconocidos por el gobierno federal electo.

Presentó algunas ideas para posicionar temas importantes para el buen desarrollo de los pueblos indígenas, que pueden ser o no escuchadas por los actores políticos, con el fin de que formen parte de la agenda de alguno o de varios partidos que participarán en el proceso electoral del 2019.

En las pasadas elecciones federales hubo un tema poco discutido y menos conocido en Quintana Roo. El INE estableció un criterio que dividió el territorio nacional en 300 distritos para dar cumplimiento a la reforma constitucional del 2001 que contempló la participación política de los pueblos indígenas. En lugar de los 28 distritos propuestos por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), entre ellos uno de Quintana Roo, el INE solo aceptó a 13. Uno de ellos, el más cercano, estuvo en el oriente de Yucatán. Para mayores detalles será importante leer el trabajo de Karen de la Torre en verificado.mx, del 24 de mayo de 2018.

El criterio del porcentaje de la población nativa presente en el distrito electoral, sigue en disputa; la decisión del INE es una aplicación bastante sesgada acerca del concepto de indigenismo y su importancia en el país. La población nacional indígena puede determinarse por varios factores, incluyendo el de la propia asignación como indígena o con el criterio de la presencia de genes indoamericanos en la población.

En cualquiera de estos dos criterios, alrededor de un tercio de los diputados, y senadores, deberían ser indígenas. Incluso no es irracional la posibilidad de ser designados por usos y costumbres, validados por el INE. Sin embargo, para ello hace falta mucho más para superar nuestro subdesarrollo político y conceptual, como país, especialmente en la clase política que piensa aún que hay “deuda histórica” con los indígenas. Este concepto es una manifestación del paternalismo que ha afectado muchísimo, en forma negativa, el desarrollo de las comunidades indígenas.

La propuesta concreta es que el órgano electoral en el estado de Quintana Roo haga un análisis de los distritos, tomando como punto de referencia el tema indígena y el contexto legal, nacional e internacional de modo que haga un reacomodo no solo de los distritos locales sino del número de indígenas que deben estar presentes en el Congreso Local a partir del 2019.

Este análisis, y su respectiva discusión, será materia de estudio para quienes estamos interesados en los procesos que conducen al desarrollo o subdesarrollo de los pueblos nativos. Y estaremos en condiciones de tener datos duros acerca de las percepciones, conceptos y paradigmas dominantes en una sociedad multicultural, como la nuestra, negando o permitiendo la aportación de uno de los sectores sociales con una cultura y sabiduría milenaria: los indígenas.

Termino con una frase que escuché de un líder indígena del norte de México: “Nosotros queremos seguir siendo lo que somos, pero no en las condiciones en que estamos” y agregó, “México está perdiendo mucho al no integrar en su desarrollo la cultura y sabiduría milenaria de los pueblos indígenas”. Esta reflexión no es una utopía, los tigres asiáticos han destacado porque descansan mucho en su cultura, identidad y pueblos originarios.

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