Mundialmente hay pocas niñas en carreras STEM: Women Who Code

Buscan visibilizar el trabajo de las mujeres en ciencias e ingenierías

Katia Rejón
Foto: Women Who Code Mérida
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 11 de febrero, 2019

“Cuando escuchan la palabra ciencia piensan en lo típico: un hombre, viejito, con bata, lentes y el cabello revuelto, (Einstein). Pocas veces te dicen una mujer, hasta que les explicas un poco qué es, y ya piensan en su tía que es bióloga, por ejemplo”, cuenta Addy Poot Pérez, una de las directoras de Women Who Code (WWC) Mérida.

Women Who Code es una organización internacional y sin fines de lucro que surgió en el 2011 en San Francisco, Estados Unidos, para visibilizar el trabajo de las mujeres en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés).

En 2014, Grisel Ancona Martínez y otras jóvenes comenzaron el capítulo Mérida, impartiendo talleres y conferencias en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY). “No había muchas chicas en la carrera, a veces me tocaba clases en las que era la única mujer. Trabajé en otras empresas donde era la única como parte del equipo de desarrollo de software o del área de tecnología”, comenta Grisel, codirectora de WWC.

Addy Poot estudia en la Facultad de Ingeniería y dice que ahí pasa lo mismo; aunque depende de la carrera. “En toda la universidad, dos de cada 10 mujeres estudian una carrera de STEM”, explica. Pero en el camino se han sumado otras jóvenes arquitectas, diseñadoras; incluso hay voluntarios varones en áreas de biotecnología.

Cuando hay actividades, éstas son dirigidas a mujeres y en caso de que algún varón quiera asistir, tiene que ir acompañado de una mujer. En el voluntariado, más de la mitad son mujeres. También tienen un equipo de “evangelist”, quienes apoyan en la difusión. “Predican la palabra de Women Who Code”, bromean.

En algún evento en el Centro de Convenciones Siglo XXI, un joven se acercó a decirles que no deberían hacer lo que hacen, porque las mujeres no son buenas para programar. Pero en los cuatro años que llevan trabajando han convivido, colaborado e invitado a otras mujeres interesadas en la ciencia en Yucatán y en otras partes del mundo.

Su trabajo es importante, contestan, porque ayuda al desarrollo científico, tecnológico, de innovación y desarrollo social. “Hemos platicado con otros divulgadores científicos y coinciden en la importancia de desmitificar la labor de los científicos, así como la charlatanería de los seudo-medicamentos y noticias falsas”, dice Addy Poot.

Grisel Ancona añade que promueven que las chicas se interesen en las carreras STEM. “Buscamos ser el rol model, desmentir que estas carreras no son para mujeres, que son aburridas, que las matemáticas no son divertidas”, explica.
Hay veces que los papás inscriben a las niñas porque sí y ellas no quieren ir. Sin embargo, una vez que ya están ahí se interesan tanto que les preguntan si van a volver la siguiente semana.

Women Who Code está en más de 60 países y ha atendido encuentros con mujeres líderes en Japón, Argentina, Brasil, Alemania, Inglaterra. “Nos damos cuenta que, aunque estemos en países y ciudades distintas y con otro estilo de vida, la problemática es la misma: hay pocas niñas relacionadas en estas áreas. Es un problema mundial”, afirman.

Programa de Facebook Leadership

El año pasado fueron elegidas para el programa de Facebook Leadership junto con otras 114 comunidades de todo el mundo. WWC Mérida fue uno de los cinco proyectos mexicanos y el único en el sureste. Los otros eran de Monterrey y la Ciudad de México.

“Con el programa de Facebook sacamos varias actividades. Vamos a tener jornadas de ciencia y tecnología orientada a jóvenes de prepa y universidad, así como egresadas. Otros tres eventos en diferentes partes de la península. Ya nos salimos de Mérida porque tenemos presupuesto. Haremos la posada de ciencia y tecnología, actividades como el Café STEM, que ya se volvió tradición”, dice Grisel.

El Café STEM es un espacio para el diálogo entre científicos. Mientras toman un frappé o un a café, discuten de diferentes temas; el último fue “ciencia ciudadana”. Addy apunta que además sirve para hacer networking. La semana anterior, una joven dijo que quería iniciar un taller en su colonia, Granjas, y todas las personas de alguna forma decidieron apoyar.

Al hablar del presupuesto de la ciencia a nivel estatal y nacional, la cara les cambia. “Tenemos cero pesos con cero centavos este año a nivel estatal para la ciencia y la tecnología”, dice Grisel. En 2016, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos para medir el desempeño de los países en la ciencia, tecnología e innovación, colocó a México en los peores niveles tanto a nivel gubernamental como a las empresas privadas.

“En México, creo que las instituciones han hecho un buen trabajo con el poco presupuesto y han nacido programas de formación temprana. Yo soy parte de algunos de esos programas. Las olimpiadas de física, biología y otras más de la Academia Mexicana de Ciencias ya no tienen presupuesto. Hace dos años mi hermanita participó en olimpiadas del conocimiento gracias a ese monto. Sí da mucho coraje, tú que lo has vivido, has sido parte de los programas y ves el esfuerzo de estas personas para que no se les retribuya”, opina Addy.

No hay fondos para la divulgación a nivel estatal, sólo de innovación y un diplomado que no saben si este año abrió. “No ven que con en este tipo de actividades, avanzamos. Tiene fondos para la innovación, pero necesitamos de la ciencia y la investigación para innovar”, añade Grisel.

Bailarinas, físicas, ingenieras, astronautas, las mujeres, dicen, pueden ser lo que quieran. Grisel participó en el programa “Mujeres SETM. Futuras líderes de US México Foundation donde fue mentora de una niña que baila ballet y quiere ser científica. “Me escribió para decirme que le había ayudado mucho, porque la gente le decía que por qué iba a estudiar ciencia si no se relacionaba en nada con el baile. No somos influencers, pero sí constructoras de comunidad. Si nosotras podemos, ellas pueden y más”, finalizan.