Ni rentamos ni vendemos tierras para el tren: Pedro Uc

Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar está en desacuerdo con el proyecto del ferrocarri

Carlos Águila Arreola
Foto: Facebook Pedro Uc
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Domingo 23 de junio, 2019

“Ni rentamos ni vendemos la tierra”, sentencia y sostiene el activista Pedro Uc Be, de la Asamblea de Defensores del Territorio Maya, y “estamos en alerta respecto de las ocurrencias de Andrés Manuel López Obrador”.

En entrevista, el también poeta maya añadió que “nos dice el Fonatur (Fondo Nacional de Fomento al Turismo): no les venimos a consultar, les vamos a meter un tren y si no se suben, se los va a llevar el tren”.

El también antropólogo y defensor de derechos humanos es de los pocos que se manifiesta en contra de lo que llama “capricho” de López Obrador al querer imponer un tren contra lo que dice la ley “pues, hasta ahora, no hay ningún estudio en materia de impacto ambiental, ni permisos ni nada, y apenas ayer dijo que este año se empezará a construir”.

En entrevista con La Jornada Maya expuso que el Tren Maya sólo beneficiará a las empresas a cargo del proyecto, mientras que los pueblos indígenas mayas corren el riesgo de perder los territorios que históricamente han dedicado al manejo forestal, a la producción de chicle y de miel orgánica.

“El gobierno debe preguntarnos qué necesitamos y no que nos imponga su proyecto. Como Consejo Regional Indígena Maya de Bacalar no estamos de acuerdo con el proyecto del ferrocarril, lo digo y lo sostengo”, dijo Manuel Puc.

El dignatario del ejido Nueva Jerusalén comentó que ya lo han buscado en varias ocasiones para solicitarle vender sus tierras para el Tren Maya, aunque “hasta ahora no me han presentado un proyecto definitivo de participación”.

“Me dicen que el Fonatur quiere que seamos partícipes como socios con nuestras tierras, pero en realidad nos estamos dando cuenta que no nos conviene. Tenemos que ver de qué forma podemos trabajar, nosotros lo que queremos es que nos presenten los proyectos. ¿Qué nos van a dar a cambio?”, preguntó el además licenciado en Ciencias Sociales.

Comentó que “el tren se suma a la fila de otros megaproyectos que nos han ofrecido, pero a mí como maya eso del ordenamiento territorial no me funciona, porque los pueblos no tomamos así las decisiones ni dividimos nuestras tierras como ellos pretenden. Yo tengo una manera distinta de usar mi territorio, ha traído más conflicto”.

Sostiene que “el gobierno debe respetar la libre determinación de los pueblos, que somos los dueños del territorio; por eso ni rentamos ni vendemos nuestras tierras; además, la ruta del Tren Maya, a su paso por la Reserva de la Biósfera de Calakmul, ocasionará un colapso ecológico en la península de Yucatán, que sería irreversible e implicaría la extinción masiva de especies”.

Enunciando la principal preocupación de científicos, hecha hace días en un manifiesto del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), el poeta maya añadió que el ferrocarril impactará severamente las comunidades en la tenencia de la tierra, en lo ambiental y lo social: “No entiendo cuál es la prisa por hacer asignaciones directas a empresas internacionales, sin haber atendido antes la problemática local ambiental”.

Una de las medidas más cuestionadas es la estructuración de los Fideicomisos de Inversión de Bienes Raíces (Fibras), en cuyas ganancias “quedaremos fuera los ejidatarios debido a las asignaciones directas de contratos a empresas extranjeras para diseñar el plan maestro y el estudio costo-beneficio”.

“Es un esquema neoliberal. El único criterio es maximizar la ganancia de los inversionistas en el menor tiempo posible, pero sin considerar la participación integral de los ejidos y comunidades indígenas mayas que son los dueños de la tierra”, acusó.

Uc Bec concluyó que lo que más temen en las comunidades mayas es que les vayan a despojar de sus tierras ejidales sin respetar a quienes están en contra del proyecto, “además de que hasta ahora los impactos ambientales y sociales parecen no importarle al gobierno”.