La calidad educativa, los requisitos

Planes y programas de educación en México

Óscar Muñoz
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Martes 20 de agosto, 2019

Mucho se ha dicho sobre la calidad educativa en los últimos años, sin embargo, no existe hoy día una conceptualización precisa que oriente verdaderamente los planes y programas de educación en el país. Cabe señalar que, entre los objetivos del programa Educación para todos, que la Unesco ha promovido desde su seno hacia los países miembros, destaca el número seis, que corresponde a la calidad educativa. Este objetivo indica básicamente que, si los países que no logran alcanzar los objetivos anteriores (del uno al cinco), estarán muy alejados conseguir el sexto.

¿Cuáles son los objetivos anteriores al de la calidad educativa? El primero se refiere a la atención y educación de la primera infancia; el dos, a la enseñanza primaria universal; el tres, al aprendizaje de jóvenes y adultos; el cuatro, a la alfabetización, y el cinco, a la Igualdad entre los sexos. Si algún país está distante de conseguir estos objetivos anteriores, siempre estará más alejado de alcanzar el objetivo de la calidad educativa.

Sólo los países ricos han alcanzado los objetivos anteriores al seis; en cambio, los países pobres siguen padeciendo el excesivo número de alumnos por maestros, a pesar de que la cobertura haya mejorado en los últimos años. Por otra parte, los docentes de los países en desarrollo aún no cumplen con los requisitos mínimos para ejercer el trabajo magisterial. Incluso, muchos son aún incapaces de llevar un control del plan de estudios, y no por culpa personal sino por el sistema que no los ha capacitado suficientemente.

Dominio de competencias

Otro aspecto de la problemática al enfrentar la calidad educativa como objetivo son los desafíos que el país ha enfrentado. Por una parte, sigue existiendo una diferencia considerable entre el número de alumnos que terminan la escuela primaria y la cantidad de ellos que logran dominar las competencias de conocimiento. No basta con asegurar que egrese el 100 por ciento de los niños de la primaria; éstos deben salir de la escuela con aprendizajes decorosos.

Por otro lado, ha surgido desde hace tiempo la necesidad de precisar la conceptualización de calidad educativa más conveniente. De acuerdo con la Unesco, hay dos principios que participan en los intentos de construir una definición aceptable de calidad educativa. Uno de ellos apuesta por el desarrollo cognoscitivo del alumno, por lo que, en este caso, se trataría del objetivo más explícito y su éxito sería el indicador de la calidad educativa recibida.

El otro principio subraya el papel que desempeña la educación en la promoción de actitudes y valores relacionados con una adecuada conducta cívica, así como también destaca el desarrollo afectivo y creativo de los alumnos; sin embargo, existen grandes dificultades para evaluar el logro de objetivos referidos a la conducta cívica, los afectos personales y sociales y la creatividad de los educandos.

De lo anterior se deduce el porqué el sistema educativo nacional ha optado por la calidad educativa basada en el primero de los principios señalados, es decir, ha apostado por la calidad educativa basada en el desarrollo cognoscitivo del alumnos más que por su desarrollo cívico, afectivo y creativo. Y como es de notarse, la educación integral del individuo que obligan las leyes nacionales está más que alejada de toda posibilidad que cumplirla.

Si bien en los últimos años el sistema educativo nacional ha hecho esfuerzos por asegurar a los niños mexicanos el derecho a la educación, lo que ha sido muy difundido en los mensaje políticos, aunque no ha conseguido evidenciar que la calidad educativa, cualquiera que ésta sea, está en las aulas y está logrando éxitos tangibles. No habrá que olvidar que la calidad educativa determina no sólo cuánto aprenden los educandos y si aprenden bien, sino también en qué medida su aprendizaje les beneficia personalmente, a la sociedad y al desarrollo nacional.

Para concluir, habrá que señalar que el objetivo seis del programa Educación para todos que propuso la Unesco hace más de diez años, el cual corresponde al de calidad educativa, indica la necesidad de mejorar la educación en todos sus aspectos; sin embargo, en tanto no sean logrados los objetivos que le preceden, no sería posible conceptualizar la calidad educativa ni elegir uno de los principios que la sustentarían (conocimiento o civilidad). Por lo anterior, no es creíble que el sistema educativo esté instrumentando las estrategias necesarias para asegurar una calidad educativa que aún no está en condiciones de existir.

Mérida, Yucatán
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