Texto y foto: Afp
La Jornada Maya
Pekín, China
Miércoles 4 de septiembre, 2019
En China los consumidores ya no necesitan tarjeta de crédito para pagar sus compras, ni siquiera un teléfono móvil: les basta con escanear su rostro, una tecnología que triunfa en el gigante asiático.
China ya está muy avanzada en los pagos con teléfono móvil, pero el reconocimiento facial, desplegado a nivel nacional, ha dejado atrás a otros sistemas como los códigos QR.
"Ya no hace falta llevar consigo el teléfono. Uno puede salir de compras sin llevar nada", dice Bo Hu, el director de servicios informáticos de la cadena china de panaderías Wedome.
Esta marca, muy conocida, que vende productos occidentales adaptados al gusto chino, utiliza sistemas de reconocimiento facial en un centenar de puntos de venta.
"Pagar sin nada no era posible al principio de los pagos móviles (con códigos QR), pero hoy sí gracias al auge del reconocimiento facial", explica.
Esta tecnología ya se usa en China en los restaurantes de comida rápida KFC, para encontrar a fugitivos entre la muchedumbre, localizar a personas que cruzan la calle fuera de los pasos de peatones o para desbloquear una computadora.
También se usa a gran escala en la región de Xinjiang (noroeste), donde la población, mayoritariamente musulmana está bajo intensa vigilancia tras una serie de atentados.
Para pagar en un comercio, los consumidores tienen que suministrar una fotografía de su cara a su cuenta bancaria o a un sistema de pago móvil. Una vez en la tienda sólo tienen que presentarse ante un escáner especial.
Alipay, el líder chino del pago móvil, lidera este mercado con máquinas instaladas en cien ciudades del país.
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