Cómo generar un desarrollo social real, primera discusión de laureados en Mérida

Los gobiernos y la sociedad no abordan el desarrollo de manera correcta, coinciden

Hugo Castillo
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 19 de septiembre, 2019

En la que fue la mesa que inauguró las discusiones de la 17 Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, los participantes, todos representantes de posturas políticas muy disímiles, hablaron sobre sus estrategias para dejar “una huella de paz” en el desarrollo económico y social mundial.

El primer encuentro, donde participaron el gobernador del estado, Mauricio Vila; la activista africana Leymah Gbowee; Tawakkol Karman, periodista yemení; la activista estadunidense Jody Williams; Shirin Ebadi, jurista iraní; el activista indio Kailash Satyarthi; Juan Manuel Santos ex presidente de Colombia; Lech Walesa, ex presidente de Polonia y Lord David Trimble, político irlandés, giró en torno a lo que significa para los laureados el desarrollo y que se necesita para alcanzarlo.

Así, en su mensaje de apertura, el gobernador Mauricio Vila habló sobre la situación de Yucatán. Si bien afirmó que el estado es reconocido a nivel mundial y nacional por la paz social imperante, destacó que la principal problemática que viven los yucatecos es la pobreza, pues reveló que el 43 por ciento de sus gobernados carecen de los recursos necesarios para subsistir. El mandatario agregó que su administración entiende esta situación y que impulsa diversos programas para eliminar la brecha económica y fortalecer a la sociedad local.

Falta de paz, un problema estructural

En sus intervenciones, y desde una punto de vista más oficialista, Lech Walesa, Lord David Trimble y Juan Manuel Santos coincidieron en que la falta de desarrollo es un problema porque los gobiernos y la sociedad no lo abordan de manera correcta.

El primero de los laureados en hablar fue Lech Walesa. El activista ex presidente de Polonia aseguró que la única forma de lograr un cambio en la sociedad es cuando se entiende que trabajando en solitario no se llega muy lejos y alabó a las cumbres como los lugares en los que se gestan los verdaderos proyectos sociales que mueven al mundo.

En su intervención Lord Trimble aseguró que el tema de desarrollo social es uno de principios universales, pues si no es entendido como tal, entonces no puede haber un verdadero cambio en el mundo. Tomando como ejemplo la situación que imperaba en las islas británicas durante el conflicto entre las Irlandas, Trimble señaló que la sociedad sólo avanza cuando el gobierno actúa con transparencia, promueve nuevas ideologías a través de la educación y escucha a su pueblo.

La estrategia que siguió para lograr el desarme de las FARC y la reducción de la brecha de pobreza en Colombia fueron los dos puntos en torno a los que giró la participación del ex presidente Juan Manuel Santos. El sudamericano aseguró que la pobreza es un caldo de cultivo en el que se gesta la violencia y llamó a re valorizar los indicadores con los que se mide la falta de recursos, a fin de crear políticas que realmente impacten en los pueblos.

El activismo cambia al mundo

Haciendo a un lado la política oficialista, Jody Williams, Leymah Gbowee y Kilash Satyarthi abogaron por una mayor participación social en la lucha para conseguir un desarrollo social y económico positivo y le dieron a la discusión un tono más humano y sentimental.

La activista Jody Williams señaló que el problema fundamental a superar en todo el mundo es el racismo y la xenofobia que imperan en nuestra sociedad. “Mientras no aceptemos al otro como igual a uno no vamos a llegar muy lejos”, aseguró y llamó a que los líderes de todas partes recorten los presupuestos destinados a “locuras” como las armas y que los utilicen en el fomento a iniciativas de paz.

En su intervención, la activista africana Leymah Gbowee afirmó que los activistas están fallando en un área: toda iniciativa de cambio debe incluir a la gente. Así, dijo que cada vez que nos hacemos a un lado y permitimos que otro tome las decisiones entonces continúan los problemas. Gbowee señaló que si la población no participa entonces no debe quejarse cuando “los monstruos” se quedan con el poder político.

“No es imposible que todos seamos un premio Nobel. Cuando se tienen el coraje de cambiar las cosas, entonces uno se vuelve un héroe”, compartió Kilash Satyarthi, quien en su intervención abordó la situación mundial de los niños para ejemplificar la falta de justicia social. El activista indio narró la historia de un viaje que realizó a Colombia, en dónde conoció a una joven de 15 años a la que trató de ayudar. “No se enfoque en mi sino en mi hijo. Él todavía tiene un futuro por delante porque yo ya pasé lo peor durante mi niñez”, contó Satyarthi que le respondió la joven a su propuesta. Si un menor, en alguna parte del mundo, sufre es porque todavía queda mucho trabajo por hacer, finalizó el indio.

Medio Oriente se apodera de la cumbre

Las últimas dos participantes de la mesa panel fueron las de la activista yemení Tawakkol Karman y la jurista iraní Shirin Ebadi, quienes aprovecharon el foro para denunciar la situación política y social que viven miles de personas en el Medio Oriente y la poca importancia que el resto del mundo da a la región.

Durante su participación, tawakkol Karman señaló que “no hay paz sin desarrollo y no hay desarrollo sin paz”. Denunciando la situación que se vive en su país, la yemení llamó a todos en el estrado y en la audiencia a exigir que los países desarrollados promuevan la igualdad de oportunidades en el mundo y en un tono retador dijo que nadie “callará su voz ni su lucha”. La activista árabe aseguró que las tiranías y dictaduras apoyadas por occidente son la verdadera razón de la falta de desarrollo en muchas regiones del mundo. Finalizó señalando que a pesar de su iniciativa no cuenta con apoyo, no dejará de pelear hasta acabar con la injusticia en el Medio Oriente y en el mundo.

Iniciando con un recuento de los países en los que la República Islámica de Irán ha intervenido militar o políticamente, Shirin Ebadi señaló que el régimen de los ayatolás ha mal usado su influencia y ha distorsionado los objetivos revolucionarios de poder para su país. La jurista iraní narró la presión que vivió por parte de su gobierno para que cesara su lucha en contra de la violencia y aseguró que en el mundo todos los pueblos son amigos y los gobiernos son los que en realidad promueven la discordia. En un emotivo momento, la laureada tomó la mano de su compañera Karman y se disculpó por todo el mal que la presencia de Tehran ha ocasionado en el Yemen.

La mesa panel concluyó con una ronda de comentarios en la cual los laureados compartieron algunas ideas para promover la paz en todo el mundo y refrendaron su compromiso para que esta cumbre sea un semillero de iniciativas y proyectos. Pese a ser la participante que cerraría la ronda de comentarios, Leymah Gbowee, quien fue precedida por el gobernador del estado, señaló que como un gesto de respeto común en su país, se negaba a hablar después del líder de la cumbre, por lo que concluyó su intervención final sin ningún comentario.