A los crímenes de lesa humanidad hay que fundamentarlos: Rigoberta Menchú

Fundación Menchú Tum une fuerzas con Diego Verdaguer

Graciela H. Ortiz
Foto: Twitter @RigobertMenchu
La Jornada Maya

Mérida, Yucátán
Sábado 21 de septiembre, 2019

La premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, anunció que unirá fuerzas con el cantante Diego Verdaguer y su fundación “Unidos por los niños del Mundo”, en una conferencia de prensa ofrecida en el marco de la 17° Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, en el Centro Internacional de Congresos en Mérida, Yucatán.

La fundación que dirige Anita Menchú, Asociación Menchú Tum hacia una cultura de paz, se unirá con la de Verdaguer en iniciativas para los niños a través de la música.

“Con mi familia decidimos crear una fundación para aportar ideas, impulsar el valor de cada uno de los derechos humanos, buscando divulgarlos, realizar eventos importantes en donde la música sea siempre la bandera principal, la familia, la unión y para que el mensaje llegue a los niños”, expresó Verdaguer.

Por su parte, Menchú dijo que varias mujeres premios Nobel de la Paz crearon la iniciativa “Mujeres Premios Nobel de la Paz” y han estado encabezando acciones, gestiones, facilitando diálogos, siendo testigos de honor en ocasiones o dando consejos, pero no necesariamente han resuelto situaciones, “ya que quienes resuelven son los que tienen el poder en sus manos y nosotras sólo tenemos el poder ético, moral o la voluntad para llegar a una solución”.

Expresó luego que otra parte del trabajo es la Fundación Peace Jam “que también la fundamos entre 14 premios Nobel de Paz, con sede en Colorado”.

Contó que están trabajando con los jóvenes y crearon un programa que se llama “Mil millones de acciones por la paz”, premio que acaban de entregar a varias legiones de jóvenes; “realizamos talleres, encuentros que han llegado a millones de jóvenes, creando liderazgo de juventud”.

Se refirió luego a la universidad peruana César Vallejo, fundada por César Acuña, donde se decidió crear un salón para las mujeres premios Nobel de la Paz.

Aclaró que nada de esto sería posible sin las fundaciones que la secundan como la de Anita Menchú que funciona en México y que en este momento trabaja con la UNAM, con algunos estados, municipios, pero también con el Senado, porque “hemos firmado un convenio para respaldar una reforma constitucional para que se declare a las artes contemporáneas de los pueblos indígenas como bellas artes y no como artesanías o arte popular o naif, como hasta ahora. Estoy convencida que todos los gobernadores de México nos van a apoyar”, sostuvo.

Crímenes de lesa humanidad

Pero en una conferencia de la lidereza guatemalteca no podía faltar la política y la polémica, cuando un periodista nicaragüense la acusó de haber apoyado en su momento el régimen de Daniel Ortega, a quien ahora la Comisión Interamericana de Derechos Humanos lo acusa de crímenes de lesa humanidad.

Al solicitar su opinión, Menchú respondió: “creo que no hay que folclorizar el concepto de crímenes de lesa humanidad, hay que fundamentarlos; en primer lugar hay que usar la norma interna, yo estoy segura que los tribunales internos pueden hacer algo, igual aquí en México hay algunos casos de la Corte Interamericana que estoy segura que es una gran ayuda para empezar a combatir la impunidad y la injusticia”.

“Todos los casos que están en tribunales los respeto profundamente porque la gente los está llevando, en este caso serían las víctimas las que tienen la autoridad moral, la autoridad ética para ver cómo va el proceso, ningún proceso es igual, precisamente porque no hay un tribunal internacional que juzgue los delitos de lesa humanidad, entonces hay que batallar a nivel del agotamiento del proceso interno”.

El periodista argumentó que no le había respondido la pregunta, pero Menchú continuó con la siguiente, diciendo “ya le respondí a usted”.

Tremendos retrocesos

Mostró un poco de desesperanza cuando dijo que “a veces nos da la impresión de que nuestra lucha es muy firme y real, hemos dado en ello nuestras vidas, pero de repente amanecemos con tremendos retrocesos, y tenemos que condenar la criminalización de los defensores de derechos humanos. No hay ningún país que se libere, hoy por hoy, de la criminalización de los activistas sociales, de las mujeres cuando luchan por sus derechos, de los defensores de la madre tierra, periodistas, dirigentes indígenas. Lo veo en todo el continente, la violación de los derechos humanos es cotidiana”.

“Tenemos que renovar esta lucha por los derechos humanos, tiene que ser mucho más sostenida por investigaciones exhaustivas, sino generamos desesperanza, pero también invito a las mujeres a que hagan sus denuncias, a que presenten sus expedientes”, puntualizó.

Por último aseguró que la migración no es sólo movilidad humana sino lo que se esconde adentro como esclavitud, discriminación y racismo. “Es un caldo de cultivo de muchas injusticias y no podemos verlo superficialmente”, concluyó.