Food for Soul abrirá un comedor comunitario en Mérida

Imparten foro 'Combatir el hambre es una poderosa herramienta para la paz' en cumbre de los Nobel

Graciela H. Ortiz
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Sábado 21 de septiembre, 2019

“La tercera parte de la producción de alimentos en el mundo termina en la basura”, afirmó la venezolana Cristina Reni, directora de la organización Food for Soul (alimento para el alma), en la plática “Combatir el hambre es un tema de paz”, durante la 17° Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, que se lleva a cabo en el Centro Internacional de Congresos, en Mérida, Yucatán.

Food for Soul es una organización sin fines de lucro, fundada por el chef italiano Massimo Bottura, para alentar a las comunidades a combatir el desperdicio de alimentos en aras de la inclusión social y el bienestar individual, es decir aquellos alimentos que desechan los supermercados que aún están en buenas condiciones se utilizan en comedores comunitarios, llamados reffetorios donde la gente en condición vulnerable, “aquellos que son invisibles para los demás, encuentran un lugar donde son bienvenidos y se les da dignidad”.



“Así construimos para la paz”, sostuvo Reni, al tiempo que anunció que se abrirá un reffetorio en Mérida, Yucatán, con la colaboración de la Fundación Palace, aunque aún no se ha definido su ubicación.

En tanto, Juana Bravo, la cocinera tradicional purépecha dijo que la mayoría de su comunidad reza todos los días por la paz del mundo, “y cuando doy talleres platicamos nuestros problemas, porque hay que hablar con la verdad”.



El chef colombiano Juan Manuel Barrientos, fundador y creador de la cadena de restaurantes El Cielo, es reconocido como un joven líder de la paz; comenzó con una fundación y proyectos sociales llevando sus conocimientos a las zonas de conflicto en su país, ofreciendo su experiencia para capacitar a soldados heridos en combate, ex guerrilleros y víctimas generando procesos de perdón y reconciliación.

“Íbamos a las zonas de guerra, hacíamos almuerzo y cena e invitábamos a la ciudadanía y a los soldados”, recuerda.

Cuenta que luego de la capacitación pasaron a la fase de la pasantía y ahora están en la etapa de becas y ya lograron que cuatro alumnos, un ex para militar, un soldado, una víctima y un ex guerrillero viajen a España para especializarse y tener más competencia en la vida civil.



Por su parte, el líder de la cocina mexicana, Enrique Olvera, rememoró que cuando llegó a México intentó aplicar a la cocina técnicas contemporáneas de afuera, pero se dio cuenta que eso no iba a funcionar. “Un día pasé por la sierra de Oaxaca, comí unas hormigas y ahí me cambió la vida. Entendí que la riqueza está ahí, en el lugar más remoto”.

“Me inspiré, reconocí que esa riqueza era el punto de partida”, agregó el dueño del restaurante Pujol, considerado entre los mejores 50 del mundo.

Contó luego que abrieron un molino y que trabajan con comunidades con parcelas pequeñas, a las cuales les compran el excedente para que la comunidad se reserve una parte y tengan su propio producto.

“Cuando la cocina se hace bien y con responsabilidad, puede tener un impacto positivo”, concluyó.