En México, ganadería aporta 10 por ciento de gases efecto invernadero

A nivel global es el 35 por ciento

Carolina Gómez Mena
Foto: Ap
La Jornada Maya

Ciudad de México
Domingo 6 de octubre, 2019

Ciudad de México. A escala global las actividades ganaderas y el cambio de uso de suelo generan 35 por ciento de los gases efecto invernadero (GEI) y en el caso de México las actividades pecuarias aportan alrededor de 10 por ciento de los GEI, señaló a La Jornada, Leticia Deschamps, coordinadora de Proyectos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La encargada de Cambio Climático del IICA detalló que durante tres años, en conjunto con autoridades del sector agroalimentario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Chapingo, el Colegio de Posgraduados y la organización Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ), entre otros ,construyeron la Agenda de Cambio Climático y Producción Agroalimentaria que es una ruta de acción en el rubro de 2018 a 2030.

“Lo que propone es una política pública con enfoque dirigido a la producción agroalimentaria, y la idea es que vayamos siendo cada vez más sustentable, en los procesos vinculados con el sector agroalimentario”.

Añadió que el sector es productor de GEI, pero al mismo tiempo “está amenazado por el cambio climático. Es un sector muy sensible a un aumento de temperatura. Una lluvia muy fuerte provoca cambios en los suelos, en los productos que consumimos, y afecta no sólo a los recursos naturales, también a la población; hace más vulnerables a los más vulnerables. Aumenta los costos de producción, reduce el ingreso de los productores, es algo serio que deberíamos estar contemplando en todos los programas que se hacen en el campo”.

En América Latina, México fue el país más frecuentemente expuesto a fenómenos meteorológicos extremos.

Entre 1970 y 2009 el país experimentó 18 por ciento de los desastres ocurridos en la región.

Los escenarios de predicción hacen prever que entre 50 y 57 por ciento del territorio cambiará sus condiciones de temperatura y precipitación, ello derivará en modificaciones en los ciclos hidrológicos, en la calidad del suelo, habrá erosión y salinización, sequías en el noroeste e inundaciones en el sureste.

Deschamps destacó que la agricultura tiene la capacidad de “reducir los GEI, de capturar carbono y dar servicios ambientales a la sociedad” y añadió que “se deben revisar los cambios de uso de suelo y los sistemas productivos tienen que pensar en la incorporación de árboles en ganadería. Una estrategia es la transición de la ganadería tradicional hacia sistemas silvopastoriles, mezclando árboles y pastura para ganado”.

Remarcó que en el rubro agropecuario se deben desplegar acciones de mitigación y adaptación al cambio climático y celebró que la referida agenda, la cual es una “política pública”, sea tomada en cuenta por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

“La han estado usando en la Sader como un insumo para la construcción del programa sectorial. La dirección general de cambio climático de la secretaría está impulsando todo el proceso de construcción colectiva para insertar el cambio climático en el programa sectorial. Es una propuesta que toma experiencias y conocimientos especializados”.

En 2012 la agricultura era la fuente de 11.2 por ciento de las emisiones GEI en el país y las emisiones por cambio de uso de suelo representaban 4.5 por ciento, por lo que las actividades primarias contribuían con 15.7 por ciento del total de emisiones.

Deschamps señaló que la ganadería contribuye con emisiones de metano al ambiente, pues los rumiantes lo generan durante su proceso digestivo. Las emisiones de GEI del sector agropecuario en México crecieron entre 1990 y 2016, a una tasa media anual de 0.38 por ciento.