Comer o no comer carne, cuestión aún sin respuesta de la ciencia

Por cada mil personas, al recortar el consumo en tres porciones a la semana estuvo vinculado a siete muertes menos por cáncer

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Foto: Afp
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Lunes 14 de octubre, 2019

¿El consumo de carne roja es benéfico o no? Ojalá la respuesta fuera tan sencilla.

Un equipo de investigadores internacionales recientemente remeció al mundo de la nutrición al decir que no hay suficiente evidencia para recomendar a la gente reducir su consumo de carnes rojas o procesadas, aparentemente contradiciendo los consejos de prominentes expertos y organizaciones de salud como la Sociedad Americana contra el Cáncer y la American Heart Association.

Pero los investigadores no dijeron que la gente debía comer más carne, o que fuera saludable. No se realizaron estudios adicionales, y ellos no reportaron nuevos hallazgos de los efectos de la carne en el cuerpo. En vez de eso, el análisis ofreció un nuevo enfoque sobre cómo aconsejar a la gente acerca de su alimentación y salud y criticaron la manera en que a menudo se hace.

La diferencia expone problemas de investigaciones de nutrición que desde hace mucho han sido reconocidas por la ciencia: los estudios de nutrición rara vez son concluyentes y los riesgos y beneficios alimenticios por lo general son demasiado simplificados.

A la gente le gustan los consejos (cortos) como en las calcomanías de los parachoques de autos, dijo el doctor Walter Willett, profesor de nutrición en Harvard, quien ha encabezado estudios vinculando el consumo de carne con padecimientos de salud.

Ahora los expertos de salud debaten qué tan sólidos deben ser los hallazgos científicos antes de dar consejos, cómo abordar tendencias que podrían afectar las conclusiones y preguntándose si deberíamos tener en cuenta el placer que sentimos al comer.

El análisis probablemente va a afectar a otros consejos de nutrición ahora que la obesidad se convierte en una preocupación de salud pública cada vez más crítica, y la gente cada vez se frustra más con mensajes contradictorios.

Las investigaciones analizaron estudios previos sobre carnes rojas y procesadas y corroboraron a grandes rasgos los vínculos con el cáncer, enfermedades del corazón y otros males de salud. Pero dijeron que las probabilidades de beneficios de reducir la ingesta de carne eran pequeñas o irrisorias.

Por cada mil personas, al recortar el consumo de carnes rojas en tres porciones a la semana estuvo vinculado a siete muertes menos por cáncer. En cuanto a otros males de salud, como apoplejías, la diferencia fue inexistente.