Riesgos y beneficios del polvo del Sahara que llegará a Yucatán

Su arribo tiene efectos positivos para el suelo y nocivos para la salud

La Jornada Maya
Foto: Twitter @conagua_clima

Mérida, Yucatán
Lunes 4 de noviembre, 2019

Las nubes de polvo provenientes del Sahara, que llegan a la península de Yucatán cada año incrementan, en un 300 por ciento la cantidad de partículas que respira la población, que pueden producir problemas de índole respiratorio, reveló el investigador del Centro de Ciencias de la Atmosfera de la Universidad Autónoma de México (UNAM), Luis Ladino Moreno.

En el marco de la conmemoración por el 97 aniversario de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), se impartió la conferencia “El impacto del polvo del Sahara en la calidad del aire, la microbiota y la formación de nubes en la Península de Yucatán”, en la que el experto señaló que el polvo está compuesto por arena y aerosoles dispersos, los cuales contienen bacterias, hongos y virus, que se generan en tormentas formadas al Occidente de África.

Ladino Moreno explicó que además de los problemas respiratorios que pudiera causar en la población, este fenómeno meteorológico es capaz de provocar disminución en las lluvias sobre las regiones en las que se mueve en grandes cantidades, de hecho, podría inhibir la formación de ciclones tropicales.

Asimismo, agregó, el arribo de esas nubes con restos minerales hace que los amaneceres sean grisáceos y los atardeceres rojizos.

Por otra parte, destacó que las principales fuentes de estos polvos minerales son las regiones áridas de África septentrional, la península arábiga, Asia central y China.

“La cantidad de polvo del Sahara que ingresa a la Península depende de la intensidad del viento y concentración de este sobre África”, dijo.

Aparte del impacto en la salud, subrayó que estas partículas africanas traen consigo metales y nutrientes buenos para enriquecer el suelo yucateco; aunque también afectaría la formación de nubes, de tal forma que esto sería más eficiente, lo que altera de una u otra manera el desarrollo de precipitaciones.

Para finalizar, comentó que el polvo del Sahara contiene fosfatos y hierro, abonos muy eficaces para algas y plantas