Las colmenas deben quedarse en la selva: Víctor Toledo

La permanencia en su hábitat es necesaria para producir miel

Rosario Ruiz
La Jornada Maya

Jose María Morelos, Quintana Roo
Martes 5 de noviembre, 2019

Cara a cara en un diálogo histórico para su sector, apicultores de la península de Yucatán esgrimieron a las autoridades federales sus principales problemáticas: deforestación, fumigaciones por pesticidas, falta de certificación y denominación de origen del producto.

El gobierno, por su parte, plantea prohibir la liberación al ambiente de los cultivos transgénicos, lo que protegería la salud de abejas y humanos. Las autoridades buscarán también comprar parte de la producción de miel para evitar que se acumule en las bodegas.

El Primer Diálogo con Apicultores de la Región Biocultural de la Península estuvo encabezado por el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Toledo Manzur; la directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez Buylla Roces y el gobernador del estado, Carlos Joaquín González, entre otras autoridades, en el municipio de José María Morelos.

Los productores de miel de Campeche, Yucatán y Quintana Roo dieron a conocer, por ejemplo, que es necesaria la regulación de los páneles solares, que confunden a las abejas al hacerlas creer que son cuerpos de agua, la amenaza que representan los carboneros y la corrupción de funcionarios, principalmente a nivel local, de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Semarnat.

Reiteraron la importancia del cuidado del agua, pues “sin agua no hay plantas, árboles, ni flores, ni abejas”. Destacaron la importancia de ser escuchados y atendidos, pues “somos la única generación que puede cambiar el rumbo de nuestro futuro”.

Toledo Manzur señaló que la meta es lograr una producción de miel agroecológica biosustentable, lo que implica no sacar las colmenas de la selva.

Agradeció a los apicultores su presencia y fue optimista sobre su futuro, el cual es muy parecido a “una fase que ya pasaron los cafetaleros, que hoy son un poderoso gremio, muy organizado”.

Acordó la integración de una minuta de las peticiones hechas, las cuales serán presentadas al presidente Andrés Manuel López Obrador en su próxima visita a Quintana Roo, este sábado.

En su intervención, Víctor Suárez Carrera, subsecretario de autosuficiencia alimentaria de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), concordó con los productores en que los principales problemas son la caída de precios y la presencia de miel adulterada en el mercado nacional e internacional, un hecho impulsado por la miel adulterada de China en el mercado internacional y en México por la adulteración de la miel con alta fructosa de maíz o remolacha.

Hizo el compromiso de intentar que los inventarios acumulados por los apicultores sean adquiridos por el organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), dependiente de la Sader.

Por su parte, el gobernador Carlos Joaquín mencionó que de la reunión rescata la capacidad de general mayor productividad y buscar más mercados; “es muy importante para muchas familias en su desarrollo en muchos de los poblados de José María Morelos”.

Esperó que haya buenas noticias para los apicultores: “aquí está el planteamiento de la problemática y las posibles soluciones, ojalá podamos alcanzarlas para tener un mayor desarrollo”.

El problema de los transgénicos

La directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez Buylla Roces, recordó el daño de los transgénicos a la apicultura y la actividad agrícola en general.

Dijo que el Conacyt está promoviendo el apoyo a las comunidades campesinas para proteger su gran riqueza biocultural, “imprescindible para la integralidad de este país. No puede haber protección de estos territorios y de esta riqueza sin la protección del manejo campesino de las abejas; por eso, estamos proponiendo un programa nacional estratégico de riqueza biocultural y su cuidado, otro de sistemas sociecológicos en donde estamos enfatizando la interacción con otras secretarías para recuperar la soberanía alimentaria”.

Aseguró que buscarán que tecnologías destructoras de esta soberanía, como son los transgénicos, no se liberen al ambiente. “La soya transgénica puede destruir por completo esta riqueza, por eso desde la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogen) estamos apoyando una nueva política hacia el cuidado de esta riqueza biocultural que ha sido generada y está en posibilidad de cuidarse por estas comunidades”.

Quintana Roo, aseguró, es una de las zonas productoras de miel más importantes del país y del mundo, aunque podría incentivarse mucho más esa producción.

Hizo énfasis en que la transmisión al ambiente de los cultivos transgénicos implica la devastación de la naturaleza y la afectación de la salud humana; “no podemos evitar las fumigaciones tóxicas si no se dejan de sembrar los cultivos transgénicos, tienen un porcentaje altísimo, más del 85 por ciento, de agrotóxicos como el glifosato, que causa malformaciones al nacer, lo que ya se ha documentado en países como Argentina”.

Aseguró que en México está aumentando su utilización y por ello han planteado la prohibición de la liberación al ambiente de los cultivos transgénicos, por lo cual consideró importante que todos los sectores de la sociedad se pronuncien en contra de la liberación de los transgénicos.

“No puede haber apicultura si se liberan los cultivos transgénicos y se rocían con glifosato., que mata a las abejas. El manejo sustentable de las abejas implica la conservación de los bosques y las selvas y la agricultura sustentable, la agroecología, que no es compatible con el uso de agrotóxicos”, finalizó.