Riesgo de recesión global es real, advierten financieros

La posibilidad es baja, pero no se descarta: Gabriel Casillas

Carlos Águila Arreola
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Sábado 23 de noviembre, 2019

Gabriel Casillas Olvera, presidente del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, coincidió con el ex titular de la Secretaría de Hacienda (SHCP), Agustín Guillermo Carstens Carstens, en que “la posibilidad de una recesión mundial es baja, pero existe y no se puede descartar”.

El ahora director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI) dijo, tras participar en el 25 aniversario de la Autonomía del Banco de México (Banxico), que la economía mundial se ha desacelerado con un crecimiento más bajo desde la crisis financiera global, situación sincronizada, ya que diferentes “tipos de países están observando esa agonía”.

Durante su ponencia, Agustín Carstens consideró que fundamental que haya una mayor coordinación de políticas no solo de la monetaria con la fiscal, sino también con la comercial porque si se resolvieran las disputas comerciales la economía mundial estaría creciendo más, y opinó además que los emergentes han tratado de obtener ventaja del menor nivel de tasas de interés, al reducir también las suyas.

En ese sentido, en el marco de la XLVII convención del IMEF, Gabriel Casillas declaró que hay nerviosismo en el mundo, que cada vez está más preocupado porque el fantasma de una recesión global está latente, sobre todo después de ciertos signos de desaceleración económica alrededor del planeta.

Indicó que “el Fondo Monetario Internacional (FMI) cada vez está más preocupado porque va a haber una recesión global y quiere juntar recursos por si se necesitan para el rescate de alguno o varios países que estén al borde” de una caída generalizada de la actividad económica; es decir, la recesión.

Explicó que el IMEF plantea una reforma fiscal en tres fases: la primera es algo controversial, pero si se quiere aumentar la base de contribuyentes para aumentar la recaudación e impulsar los programas sociales, más si los beneficios son directos para la población que realmente lo necesita, que es la gran mayoría en el país.

Dijo que la segunda y tercera fases prevén quitar los exentos y los tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA), además de eliminar muchísimas “lagunas” y se genera mucha mayor recaudación, lo que da muchísima fortaleza fiscal al aumentar la base de contribuyentes, dos: se pueden seguir los programas sociales, y quitar el IMSS y juntar todos los servicios de seguridad social en un solo concepto.