Descubren vestigios de antiguo convento en estacionamiento público de Mérida

Correspondería a un edificio virreinal donde se instauró el Convento de las Siervas de María

La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 6 de diciembre, 2019

El Instituto Nacional de Antropología e Historia en el estado de Yucatán halló restos de un predio virreinal en el cual fue instalado en el siglo XX el conjunto conventual de las Siervas de María en la ciudad de Mérida, Yucatán.

Los hallazgos en la tercera semana de trabajo arqueológico consisten en la cimentación del edificio de mampostería y pisos de mármol de carrara del siglo XVIII, así como de pisos de pasta, cornisas, molduras del siglo XIX, cerámica diversa e incluso un monedero de principios del siglo pasado, que se presume fue utilizado por una dama que habitó el inmueble, muy probablemente corresponde a una religiosa de la orden de las Siervas de María que ocuparon el inmueble hasta 1978.



En el predio, ubicado en la calle 59 por 56 y 54 del Centro Histórico de la capital yucateca, hoy todavía pueden observarse parte de las columnas y restos del altar de la capilla de influencia neogótica que embellecía el inmueble y que fue demolido en los años 80.

El convento de las siervas de María

La historia señala que siendo obispo de Yucatán, monseñor José Guadalupe de Jesús Alva y Franco la señora Augusta Fajardo de Escalante, después de fallecer su esposo don Eusebio Escalante Castillos en 1982, heredó muchas tierras de su esposo, -rico terrateniente de Yucatán- por lo que solicitó a la Madre Purificación Chillarón, que le fueran concedidas varias Hermanas para establecerlas en Mérida, con objeto de que sus hijas enfermas y demás enfermos de esta ciudad, pudiesen estar cuidados por las Siervas en sus propios hogares.

Tratado el asunto con la Madre General, Josefa Díaz, se determinó llevar a cabo la fundación enviando seis Hermanas, incluida la Madre Inés Pérez con el cargo de Superiora. Las Hermanas llegaron a Mérida el 17 de Mayo de 1900, siendo obispo de Yucatán monseñor Martín Tritschler y Córdova.

Debido a la Revolución Mexicana salieron y luego regresaron a fundar nuevamente el 5 de Abril de 1949. La fama de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, se hizo notable, pues estaban dedicadas a la atención de enfermos terminales.

Para 1957, remodelan todo el conjunto conventual. Para finales de noviembre de 1957, el arzobispo Fernando Ruiz y Solorzano, acudió a la bendición solemne de las mejoras, entre ellas de la capilla.

La madre fundadora fue Soledad Torres y Acosta, siendo los padrinos los señores Armando Cámara Laviada, María Jesús Cámara de Cámara y María Cámara de Macari.



Las obras de embellecimiento del convento y la capilla estuvieron a cargo del maestro Pedro Cardeña y permaneció abierto el convento hasta 1978, año en el cual se trasladó fuera del Centro de Mérida.

En los años 80 inicio el abandono del inmueble, mismo que presento problemas estructurales por falta de mantenimiento, colapsando gran parte de él, hasta que el predio estuvo en ruinas.

En el año 2017, iniciaron las gestiones del INAH con los propietarios, con el objeto de recuperar el citado inmueble considerado monumento histórico y patrimonio de los yucatecos.

Los trabajos se realizan dentro del Proyecto Arqueológico del Centro Histórico de la Ciudad de Mérida, a cargo de los arqueólogos Yoly Palomo Carrillo y Rafael Burgos Villanueva. También colaboran en las excavaciones los arqueólogos Luis Millet Cámara y dos decenas de trabajadores. El proyecto de excavaciones y sondeos controlados está siendo cofinanciado por la familia Abimerhi Oliver y el INAH y tiene e objeto recuperar todo el material arqueológico del predio, así como ubicar la cimentación del inmueble histórico y determinar si es factible su reconstrucción.

En la visita realizada este viernes 6 de diciembre de 2019, se constataron los avances y hallazgos del INAH en el predio, entre los que estuvieron por parte del INAH el Arqlgo. Rafael Burgos Villanueva, e Arqlgo. Edwin Baas, Arq. Rubén Vega González conjuntamente con los abogados José Arturo Chab Cárdenas y Ernesto Espejo García; Arq. Laura María Sáenz Cetina, Subdirectora de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Mérida; Arq. Antonio Bojórquez Carvajal, Director Técnico de Arte Sacro de la Arquidiócesis de Yucatán y los Arquitectos Ricardo Siqueff Wabi y Marco Antonie Ávila Bernés asesores técnicos de la familia Abimerhi Oliver, propietaria del inmueble.

En las próximas semanas, continuaran los trabajos arqueológicos, para recuperar todo el material arqueológico y determinar si es factible reconstruir el inmueble. En los hallazgos recientes destaca que en los pozos de sondeo controlados igual se ubicaron vestigios arqueológicos de la cultura maya, entre los que destaca una celosía tipo puuc, del antiguo asentamiento prehispánico conocido como T´ho, o Jo, también llamada Ichcanzihó o Ichcaansihó.