La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que el heno y musgo son recursos naturales clave para la conservación de los suelos y su extracción genera un alto impacto ecológico.
La dependencia federal hizo un llamado a la sociedad a evitar comprar estas plantas durante la temporada decembrina, ya que en la mayoría de los casos se obtienen de forma ilegal y sin la previa implementación de un plan de manejo.
Refiere que estos recursos forestales no maderables son muy importantes para la salud de los bosques porque ayudan a disminuir la contaminación ambiental, la erosión del suelo, así como contribuyen a incrementar la humedad.
Los musgos son plantas pequeñas que carecen de tejido vascular o leñoso, se encuentran en las altas montañas y a nivel del mar en las selvas húmedas o en zonas áridas y en específico ayudan a la germinación de las plantas y la infiltración del agua.
Además, brindan protección y son el hogar de muchos microorganismos y animales pequeños, especialmente invertebrados como insectos, arácnidos, rotíferos, nematodos, moluscos y anélidos, así como sirven de material de construcción de nidos para el colibrí o picaflor.
Mientras que el heno es una hierba grisácea que en época de lluvias capta la humedad del ambiente y forma grandes cortinas colgantes en los árboles.
En México la Semarnat se encarga de regular el aprovechamiento, transporte y almacenamiento de musgo y heno, por lo que reiteró el llamado a evitar adquirir estas plantas que se comercializan en mercados del país en esta época.
Lee a detalle: ¿Por qué no debes usar musgo en el nacimiento? La UNAM explica
Mantener estos reconocimientos representa un esfuerzo colectivo, especialmente ante el sargazo
La Jornada Maya
Cleofas Juárez Lara es investigado por su presunta vinculación con la delincuencia organizada
La Jornada
No debe haber sombra de corrupción en autoridad electoral rumbo a 2027, señala Sheinbaum sobre polémica de Taddei
La Jornada
Ratón espinoso yucateco, importante para el equilibrio de los ecosistemas selváticos
Miguel Améndola