Propone la Unesco impulsar estrategia educativa que garantice igualdad

650 millones de niñas y adolescentes se casan antes de los 18 años

Laura Poy Solano
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Ciudad de México
Jueves 9 de enero, 2020

A pesar de que a escala global la paridad de género en la educación básica se ha ido consolidando, aún queda mucho por hacer para lograr el empoderamiento y la igualdad entre hombres y mujeres, en y por medio de la educación.

Los prejuicios y la discriminación relacionados con el género impregnan aún todo el proceso educativo con demasiada frecuencia y los sistemas formativos a menudo perpetúan las desigualdades en lugar de rectificarlas, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El organismo multinacional destaca que hay desigualdades de género que aún persisten en el ámbito educativo. Entre ellas el que 15 millones de niñas y 10 millones de niños nunca asistirán a la escuela, pero también que 650 millones de niñas y adolescentes se casan antes de los 18 años, lo que reduce drásticamente sus posibilidades de educación; y desde 1976, 66 por ciento de los 750 millones de adultos analfabetos son mujeres, cifra que no se ha modificado en 44 años.

Agrega que las niñas refugiadas tienen la mitad de probabilidades que sus compañeros varones de acudir a la educación secundaria, y al menos 152 millones de niños, en su mayoría varones, están sometidos al trabajo infantil, lo que tiene graves efectos para su desarrollo educativo.

Por ello la Unesco propone impulsar una estrategia que fortalezca los sistemas educativos para que generen transformación y promuevan la igualdad de género. Además, se busca empoderar a las niñas y mujeres mediante la educación, a fin de que tengan una vida y un futuro mejor. Se trata de garantizar iguales derechos y oportunidades en materia de educación y empoderamiento a hombres y mujeres, pero también darles el poder y capacidad de acción para determinar su vida y su futuro.

La estrategia, resultado de una amplia consulta entre la mayoría de los 193 países miembros, propone tres prioridades temáticas: mejores datos para orientar las acciones, contextos jurídicos, políticos y de planificación más adecuados para promover los derechos; y mejores prácticas de enseñanza y aprendizaje para empoderar.

La Unesco señala que se busca un enfoque dual a fin de acelerar el avance hacia la plena igualdad de género en y por medio de la educación, centrándose en una transformación de todo el sistema en beneficio de todos los estudiantes; pero también en intervenciones específicas de apoyo al empoderamiento de niñas y mujeres.

Destaca que cuando acceden a la educación mejoran sus vidas, la de sus hijos, la de sus familias, comunidades y países. Mejoran perspectivas de salud, educación, situación social, económica y de liderazgo, y disminuye vulnerabilidad a la pobreza, enfermedades, explotación y violencia.