Guía de la buena (esposa) esclava

Hace apenas unas décadas, estos consejos eran el pan de cada día

Margarita Robleda Moguel
Foto: Imagen ilustrativa
La Jornada Maya

Jueves 5 de marzo, 2020

¿Dónde inicia el embrollo que estamos viviendo? Con el afán de investigar los ríos que alimentan nuestras aguas, me voy a los años 50 en los tiempos de Franco en España, y encuentro los consejos (¿consignas?) que recibían las mujeres para ser felices. ¿Cuánto de todo esto permeó hasta nosotros y aún permanece?, ¿cuánto aprenden nuestros hijos de los roles?, ¿cuánta violencia genera el sentirse engañado: “a mí me dijeron que mi esposa está sólo para darme gusto”?

Enseguida enumero las 11 reglas para mantener a tu marido feliz. Sé la esposa que él siempre soñó.

1. Ten lista la cena. Planea con tiempo una deliciosa cena para su llegada. Esta es una forma de dejarle saber que haz pensado en él y que te preocupan sus necesidades. La mayoría de los hombres están hambrientos cuando llegan a casa.

2. ¡Luce hermosa! Descansa 5 minutos antes de su llegada para que te encuentre fresca y reluciente. Retoca tu maquillaje, ponte un listón en el cabello y luce lo mejor posible para él. Recuerda que ha tenido un día duro.

3. Sé dulce e interesante. Su aburrido día de trabajo quizá necesite mejorar. Tú debes hacer todo lo posible por hacerlo. Una de tus obligaciones es distraerlo.

4. Arregla tu casa, debe lucir impecable. Haz una última ronda por las principales áreas de la casa justo antes de que tu marido llegue. Levanta libros de escuela, juguetes, etc. Y limpia con un plumero los muebles.

5. Hazlo sentir en el paraíso. Durante los meses más fríos del año prepara la chimenea antes de su llegada. Tu marido sentirá que ha llegado a un paraíso de descanso y orden. Esto te levantará el ánimo a ti también. Después de todo, cuidar de su comodidad te brinda una enorme satisfacción personal.

6. Prepara a los niños. Cepíllales el cabello, lava sus manos y cámbiales la ropa en caso de ser necesario. Son sus pequeños tesoros y él los querrá ver relucientes.

7. Minimiza el ruido. A la hora de su llegada, apaga la lavadora e intenta que los niños estén callados. Piensa en todo el ruido que él ha tenido que soportar durante su pesado día de oficina.

8. Procura verte feliz. Regálale una gran sonrisa y muestra sinceridad en tu deseo de complacerlo. Tu felicidad es la recompensa por su esfuerzo diario.

9. Escúchalo. Puede que tengas una docena de cosas importantes que decirle, pero a su llegada, no es el mejor momento para hacerlo. Déjalo hablar antes, recuerda que sus temas son más importantes que los tuyos.

10. Ponte en sus zapatos. No te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de presión y compromisos y su verdadera necesidad de estar relajado en casa.

11. No te quejes. No lo satures con problemas insignificantes. Cualquier problema tuyo, es un pequeño detalle comparado con lo que él tuvo que pasar.

Una buena esposa siempre sabe su lugar.

¡Extra! “Hazlo sentir a sus anchas. Deja que se acomode en su sillón o se recueste en la habitación. Ten una bebida caliente, arréglale su almohada y quítale los zapatos. Habla con voz suave y placentera”.

Después de leer todo esto, entiendo mejor lo que estamos viviendo. Toca conectar la de pensar.

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