¿Has probado alguna vez el pipián de cazón, el caldo de chaya o el dulce de yuca? Además de los tradicionales panuchos campechanos, la gastronomía maya tiene una gran diversidad de platillos, pero algunas de las recetas se han ido perdiendo con la modernidad, por ello el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) rescató recetarios tradicionales y los digitalizó para futuras generaciones.
Dentro de la cultura maya, el material digitalizado es el Recetario maya de Campeche, un compilado de recetas de mujeres indígenas de la comunidad de Dzitbalché, en el municipio de Calkiní, que destacan el uso de alimentos cultivados en la milpa.
Es así como en este recetario puedes conocer paso a paso la elaboración de bebidas y atoles; alimentos que se preparan con animales que se cazan en el monte; comida hecha a base de vegetales y leguminosas; dulces típicos y hasta los platillos que se consumen de acuerdo con las costumbres y creencias del pueblo maya.
En este enlace puedes realizar un recorrido por el atole de masa, el pozole chorreado, el chechak de venado o el brazo de reina al estilo de maya, entre muchas opciones.
Además, también incluye las recetas de los alimentos que se consumen durante la celebración de los santos patronos, los platillos recomendados después del parto o la “medicina” para el dolor ocasionado por la menstruación.
“Este trabajo revela el conocimiento de una cultura viva y descubre el valor que los mayas le dan a esta naturaleza tan olvidada”, destaca Cesia Esther Chuc Uc en el prólogo del libro recopilado por Sofía May Dzib.
Conaculta destaca que la digitalización de estos recetarios -que son 17 en total- son un acercamiento a la historia de la gastronomía nacional.
World Aquatics aseguró realizar una ''exhaustiva evaluación de riesgos''
Reuters
El objetivo principal es frenar totalmente la pesca comercial y deportiva de las especies
Ana Ramírez
En 2026 entrarán en operación 32 nuevas rutas aéreas nacionales y 22 internacionales
La Jornada Maya
Es considerada una especie centinela ya que su presencia refleja equilibrio ecológico
La Jornada Maya