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La Jornada Maya
La Habana, Cuba
Sábado 02 de mayo, 2020
Ante la ausencia de las tradicionales marchas del Primero de Mayo, por las cuarentenas impuestas contra el coronavirus, los trabajadores del planeta fueron convocados a celebrar el día, feriado en muchos países, con manifestaciones virtuales en las redes sociales o en sus ventanas, con pancartas y cacerolazos.
La mayoría de los países renunció a las concentraciones del Día Internacional de los Trabajadores, en un contexto en el que la mitad de la humanidad está confinada para luchar contra la pandemia de COVID-19 que ha causado más de 237 mil 647 muertes en el mundo.
En Cuba, banderas del país decoraron balcones y las fachadas de los edificios, pero se suspendieron las celebraciones, que suelen llenar la Plaza de la Revolución en La Habana.
Este Primero de Mayo es diferente a cualquier otro, resumió el presidente francés, Emmanuel Macron.
Por primera vez desde la prohibición de las manifestaciones durante las guerras de Indonesia y de Argelia en los años 1950 y 1960, no hubo concentraciones en Francia. Los sindicatos llamaron a los trabajadores a movilizarse con conferencias y conciertos sin público en internet.
Este día internacional, que tiene su origen en la lucha del movimiento obrero de finales del siglo XIX, está, según ellos, más en auge que nunca: la epidemia ha puesto de manifiesto el papel esencial que desempeñan algunas profesiones hasta ahora poco valoradas –en la sanidad, los comercios y la limpieza– y ha agudizado las tensiones sociales.
La pandemia ha hundido la economía, con la paralización de industrias, comercios y servicios, y empujado a las filas del desempleo a numerosos trabajadores en el mundo.
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