Sandra Sánchez era la persona ideal para estar en lo más alto del podio en el Budokan, triunfal con la primera medalla olímpica de oro en karate al cuello.
La campeona española, de 39 años, había esperado toda la vida para brillar al más alto nivel en el deporte y exhibir su maestría en la disciplina ante una audiencia mundial. Y cuando llegó su oportunidad sobre el tatami en el debut del karate como deporte olímpico el jueves, no decepcionó. La pasión de Sánchez en su ejercicio de kata conquistó a los jueces del Budokan, mítico escenario de las artes marciales en Japón. Ella espera haber captado también la atención y los corazones de los millones de personas que siguieron desde sus casas el estreno competitivo de su deporte.
Edición: Ana Ordaz
Turistas nacionales y extranjeros disfrutaron de la transmisión
Miguel Améndola
Con su doblete ante Suecia, el astro francés llegó a 18 tantos en igual número de partidos
Ap
La mandataria explicó que ''no es una fecha límite hoy'', solo se enviará carta de extensión
La Jornada
''Merece el grupo estar en los octavos de final, pero vamos por más'', señala el entrenador
Efe