El Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) confirmó este domingo que sus fuerzas controlan la histórica ciudad de Lalibela, en la región etíope de Amhara, y aseguraron que están tomando “todas las precauciones necesarias” para proteger la zona, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas.
Entre los lugares que custodia se encuentran once iglesias excavadas en piedra que datan del siglo XIII, y que son consideradas como un lugar sagrado por los cristianos ortodoxos etíopes, que componen la mayoría de la población de la ciudad.
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ned Price, reclamó al TPLF que “proteja este patrimonio cultural”, al tiempo que reiteró su llamado para las partes en conflicto a “poner fin a la violencia e iniciar conversaciones para lograr un alto el fuego negociado”.
La ofensiva del Ejército etíope contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro, en respuesta a un ataque del grupo tigray contra una base de la milicia nacional en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares.
Tras ello, Etiopía, que cuentan con el apoyo de tropas eritreas y las fuerzas especiales de Amhara, logró tomar Mekelle e imponer una autoridad interna. Tras la victoria oficial, las fuerzas de Adis Abbaba volvieron a perder terreno frente al TPLF, lo que llevó al primer ministro del país a anunciar el alto el fuego aduciendo razones humanitarias.
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