¿Qué órganos se pueden donar y en qué momento?

Pacientes que lo necesitan pueden recibir trasplantes de personas vivas o muertas
Foto: Efe

Los órganos y tejidos se pueden donar en vida y después de la muerte siempre y cuando la persona haya manifestado su consentimiento y cumpla con los estándares para ceder partes de su cuerpo que resultan vitales para pacientes en espera.

El Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) explica que la entrega de órganos depende de las condiciones del donador, pues en vida son más reducidas las posibilidades.

El 14 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes, para hacer conciencia sobre la importancia de esta práctica, que brinda esperanza de vida para quienes esperan.

El trasplante de órganos, tejidos y células es una opción para los pacientes con padecimientos cuya consecuencia es la insuficiencia irreversible de algún órgano o la disfunción de algún tejido.

Si el donador fue diagnosticado con muerte encefálica se puede trasplantar a otra persona su corazón, sus pulmones, el hígado, los riñones, el intestino y el páncreas. Los tejidos aprovechables son las córneas, los huesos, la piel los tendones y los vasos sanguíneos.

En cambio, si el donador murió por un paro cardiaco puede donar únicamente tejidos como córneas, hueso, piel, tendones y vasos sanguíneos.

En vida únicamente se puede donar un riñón, un segmento del hígado, el pulmón, el intestino y el páncreas.

Las personas menores de edad sólo pueden donar en vida médula ósea y cualquier órgano o tejido después de la vida con el consentimiento expreso de sus padres o sus representantes legales.

“En vida, cualquier persona mayor de edad que se encuentren en buen estado de salud. Después de la vida, se consideran potenciales donadores generalmente a los mayores de 2 años de edad, y la donación dependerá de la valoración que realicen los médicos, la causa de la muerte y el consentimiento con sus padres”, explica el Cenatra.

El Cenatra destaca que la donación de órganos y tejidos es un acto de buena voluntad con el cual se puede dar vida a otras personas.