La agencia contra el crimen organizado de Rumania realizó siete cateos domiciliarios más como parte de su investigación sobre el divisivo influencer de redes sociales Andrew Tate, indicó una funcionaria rumana el jueves.
Ramona Bolla, portavoz de la agencia DIICOT, dijo que realizan búsquedas en los condados Bucarest, Ilfov y Prahova “a fin de obtener más evidencia”.
Tate, un ciudadano británico-estadunidense de 36 años y que cuenta con 4.5 millones de seguidores en Twitter, fue detenido el 29 de diciembre en la capital rumana, Bucarest, acusado de formar parte de un grupo del crimen organizado, trata de personas y violación. Su hermano, Tristan y dos mujeres rumanas también fueron arrestados.
El martes, una corte ratificó la decisión de un juez del 30 de diciembre de extender su arresto de 24 horas a 30 días.
Los cateos del jueves se producen un día después que Tate perdiera una segunda apelación esta semana en una corte de Bucarest, donde impugnó la incautación de activos por parte de los fiscales en las redadas de finales de diciembre, incluyendo propiedades, terrenos y una flota de autos de lujo. Hasta ahora, más de 10 propiedades y terrenos propiedad de empresas registradas a nombre de los hermanos Tate han sido incautados.
Bolla señaló que la corte “determinó que las incautaciones son legales y (que) los bienes quedan a nuestra disposición”. Si se prueba que los hermanos Tate ganaron dinero a través de la trata de personas, los activos podrán usarse para cubrir los gastos de la pesquisa y para compensar a las víctimas, añadió.
DIICOT informó que ha identificado a seis víctimas en el caso de trata de personas que fueron sometidas a “actos de violencia física y coerción mental” y fueron explotadas sexualmente por los miembros del presunto grupo criminal.
Edición: Ana Ordaz
Un portavoz señaló que el equipo colabora con la policía en una investigación sobre los hechos
Ap
El curazoleño aportará mucha experiencia al más alto nivel y gran conocimiento sobre bateo
Antonio Bargas Cicero
La cifra contrasta con el 16 de mayo, que registró 35 asesinatos y el 17 con 58 casos
La Jornada