Un total de ocho camiones con harina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) entraron este miércoles a la Franja de Gaza, por el cruce sureño de Kerem Shalom, tras ser por vez primera cargados e inspeccionados en el puerto de Ashdod desde que estallara la guerra hace más de seis meses.
Tras una “inspección de seguridad” en uno de los puertos más importantes de Israel, los camiones entraron a la Franja a través del paso fronterizo sureño Kerem Shalom”, informó hoy el Ejército en un comunicado, que detalló que las mercancías fueron “escoltadas por soldados”.
Israel se había comprometido hace una semana a habilitar este puerto para el desembarco de suministros, tras las presiones de Estados Unidos para que incrementase la entrada de alimentos a una población cada día más hambrienta, especialmente en el norte.
La subida de tono del presidente estadunidense, Joe Biden, se produjo después del ataque israelí contra el convoy humanitario de la ONG World Central Kitchen (WCK) en el que mataron a siete trabajadores humanitarios el pasado 1 de abril.
Múltiples organismos de derechos humanos, entre ellos Human Rights Watch (HRW) acusan a Israel de usar el hambre como “arma de guerra”, con la mayoría de accesos terrestres cerrados, inspecciones arbitrarias que demoran la entrada de camiones y más de un millón de gazatíes que sufre una ausencia “catastrófica” de alimentos, entre ellos 210 mil en el norte que ya padecen hambre.
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