Hong Kong quiere acabar con los alojamientos tipo "caja de zapatos", que están proliferando por toda la ciudad, con una normativa publicada este viernes y que entrará en vigor en marzo.
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó a las autoridades de esta ciudad de 7.5 millones de habitantes —una de las más caras del mundo— resolver los problemas de vivienda derivados de décadas de fuertes desigualdades sociales, una grave escasez de departamentos y alquileres exorbitantes.
De todos los hogares de la urbe, más de 220 mil son departamentos muy pequeños que a veces no superan ni los 4.5 m² — y los hay incluso más pequeños –, con baños y duchas compartidos en edificios viejos y sin ascensor.
Una nueva ley, publicada este viernes, establecerá un sistema de registro de estos alojamientos a partir del 1 de marzo de 2026 y prohibirá aquellos que tengan menos de 8 metros cuadrados de superficie.
Cada vivienda deberá cumplir unas determinadas normas de seguridad e higiene, incluyendo al menos una ventana practicable, un lavabo y un inodoro privado en un espacio cerrado.
Las autoridades estiman que alrededor de un tercio de los departamentos señalados en Hong Kong son insalubres y necesitan ser renovados.
Los propietarios afectados tendrán hasta 2030 para asegurarse de que sus viviendas cumplen con las nuevas reglas, so pena de recibir una multa de hasta 38 mil 600 dólares y una condena de hasta tres años de prisión.
Varias asociaciones expresaron su temor de que los propietarios trasladen los costos de las renovaciones a los inquilinos, lo que podría acabar expulsando a los hogares de bajos ingresos incapaces de afrontar alquileres más elevados.
El ayuntamiento de Hong Kong aseguró la semana pasada que la oferta de viviendas sociales aumentará en los próximos años.
Edición: Ana Ordaz
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