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La Jornada
24/01/2026 | Santiago de Chile
Algunos están asustados, otros deshidratados, la mayoría con quemaduras. Para brindar ayuda a los peludos y demás animales afectados por los devastadores incendios en Chile, la brigada canina de la policía nacional y equipos de voluntarios trabajan contrarreloj para brindar primeros auxilios a las mascotas afectadas por las llamas.
“Nuestro objetivo principal es ayudar a los animales que han sido rescatados, encontrados entre los escombros, entre las cenizas, o que lograron escapar con sus dueños pero sufrieron lesiones debido a este gran incendio”, dijo a Ap Angiella Scalpello, veterinaria del escuadrón canino de la policía de investigaciones.
Dentro de una pequeña camioneta, Scalpello y otros veterinarios atienden a gatos, perros y otros animales en una clínica improvisada. Casi todos llegan con bigotes y patas quemadas, sedientos o con conjuntivitis —causada por los gases tóxicos— tras pasar días bajo los escombros de lo que antes eran casas, vehículos o escuelas.
La pequeña localidad de Lirquén, en el centro-sur de Chile, fue la zona cero de los devastadores incendios que llevan días ardiendo. Con cerca de 20 mil habitantes, el incendio consumió 80 por ciento de la ciudad. A nivel nacional, los incendios han dejado al menos 20 muertos y casi 300 heridos, según datos oficiales.
Muchos de los pacientes peludos atendidos en la unidad móvil fueron encontrados tras los devastadores incendios.
“Normalmente encontramos gatos que se refugiaban en pequeños rincones y que sobrevivieron tanto al incendio como a los días posteriores”, explicó el veterinario Juan Vivanco, quien también trabaja en la unidad.
Aunque el incendio está por ahora bajo control en Lirquén, el fuerte olor a quemado y el fino polvo de ceniza aún cubren sus estrechas calles. Mientras el pueblo evalúa los daños y continúan las labores de remoción de escombros, se espera que más animales sean rescatados en los próximos días, según Vivanco.
Pero cuanto más esperen, menos probabilidades tendrán de sobrevivir. "También hemos encontrado varias mascotas ya fallecidas... es algo que ocurre con frecuencia", dijo.
Al llegar a la unidad móvil, las mascotas reciben suero intravenoso, se les revisan los signos vitales y se les atienden las heridas. Los casos más graves se envían a hospitales veterinarios.
“Hemos transportado cuatro o cinco cachorros, además de tres gatos. El último gato que trajimos (lunes) nos impactó mucho, porque tenía las cuatro patas y la cola quemada”, dijo la voluntaria Vanessa Morales. “Lo llevamos a un centro de emergencias”.
Edición: Emilio Gómez