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16/06/2026 | Nueva York, EU
Para cuando Jalen Brunson y los Knicks regresaron a casa, parecía Halloween con todo Nueva York de naranja.
La ciudad se dejó llevar por esta marcha hacia el campeonato durante casi dos meses y la fiesta durará al menos unos días más. El primer desfile de los Knicks por Nueva York -no tuvieron uno en 1970 ni en el 73-, está programado para el jueves.
El equipo será recordado mucho después de que se recoja el confeti de las calles de Broadway -y no sólo en la Gran Manzana.
Los Knicks de 2025-26 tienen un lugar en la historia de la NBA.
Su desempeño en la postemporada está en la conversación como uno de los mejores en los 80 años de historia de la liga, una racha de palizas y luego remontadas para su primer campeonato desde 1973.
El expresidente Barack Obama escribió un tuit para felicitar al entrenador Mike Brown, a Brunson y al resto de los Knicks: “¡Qué racha!”.
Una que, sin exagerar, fue tan buena como cualquiera de los queridos Toros de Obama.
Los Knicks terminaron con récord de 16-3, un porcentaje de victorias de .842 que igualó al de los Celtics de Boston de 2024 como el segundo mejor desde que el formato cambió a series al mejor de siete en todas las rondas a partir de 2003. Los Guerreros de Golden State de 2017 lograron marca de 16-1.
Los Lakers de Los Ángeles se fueron con 15-1 en 2001 y los 76’s de Filadelfia terminaron con 12-1 en 1983. Cinco equipos concluyeron unos playoffs con dos derrotas.
Los Knicks ganaron 13 partidos consecutivos en un momento, sólo por detrás de las 15 victorias seguidas de los “Warriors” en 2017. Establecieron récords al ganar nueve seguidos como visitantes y superar a sus rivales de postemporada por 283 puntos.
“Esperemos a que termine, pero ahora mismo, si analizas los números, podríamos estar viendo al mejor equipo de todos los tiempos, o sea, si analizas los números”, indicó el rapero Fat Joe, uno de los famosos aficionados de los Knicks, durante una conferencia de prensa de Brown.
Y cuando las cosas dejaron de salirles con facilidad, los Knicks establecieron marcas por conseguir triunfos en momentos críticos. La remontada tras estar abajo por 29 puntos en el juego cuatro fue la mayor reacción en un partido de Finales de la NBA desde que comenzó el registro detallado jugada por jugada en 1997, y el equipo de Nueva York se levantó de una desventaja de 16 en el duelos que sentenció la serie.
Si se suma todo, los Knicks pueden argumentar de forma convincente que fue la postemporada más dominante de la historia.
Los pupilos de Mike Brown iniciaron los playoffs con dos derrotas ante Atlanta, ambas por un punto. El otro descalabro fue por cuatro en el tercer desafío de las Finales contra los Spurs, para quedar a seis unidades de una postemporada perfecta.
Del otro lado, ganaron los partidos de definición por 51, 30 y 37 puntos en los playoffs de la Conferencia Este.
A los Knicks nunca les iba a importar cómo ganaran, sólo que lo hicieran. Antes de que comenzara la postemporada, el pívot “All-Star”, Karl-Anthony Towns, resumió la presión que enfrentaban los jugadores al intentar volver a las Finales de la NBA por primera vez desde 1999 al decir: “Al final del día, nos juzgarán por lo que hagamos en esta racha”.
Los juzgarán bien -históricamente bien.
Edición: Ana Ordaz