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La Jornada
02/07/2026 | Toronto, Canadá
Luka Modrić se ha despedido del Mundial 2026. El histórico jugador de Croacia tuvo el infortunio de decir adiós a esta Copa del Mundo con una controversial derrota 2-1 ante Portugal; un triunfo del conjunto lusitano que mantiene al legendario Cristiano Ronaldo en la contienda por levantar su primer título del orbe tras clasificar a los octavos de final.
Con la victoria, Portugal accedió a la siguiente fase, donde tendrá como rival a España, selección que enfrentará el lunes en Dallas por el pase a los cuartos de final.
En un duelo que fue marcado por la polémica, tras la anulación de tres tantos, entre ellos uno de Cristiano Ronaldo y dos de Croacia, uno de ellos en el tiempo de compensación y que habría mandado el duelo a tiempo extra.
Así fue el cierre de un ciclo de Luka Modrić después de ser parte de un selecto grupo que disputó cinco mundiales -2006, 2014, 2018, 2022 y 2026-. Uno de los pocos torneos en los que jugó y no pudo coronarse, aunque dejó un registro histórico para su país al conseguir el subcampeonato en Rusia 2018 y el tercer puesto en Qatar 2022.
Modrić terminó el juego con entereza. En un gesto de aprecio, Ronaldo se acercó para abrazarlo y darle palabras de aliento, al reconocer su peso en el futbol.
Cristiano Ronaldo, un hombre que a sus 41 años es fiel a su exigencia de disciplina que lo llevaron a ganar cinco balones de oro, demostró que mantiene la condición física adecuada para ser titular en los cinco partidos que jugó su selección en esta edición de la Copa del Mundo. A diferencia de años anteriores, su ritmo fue mesurado, pero se mantuvo como pilar en la ofensiva de los portugueses.
Del otro lado de la cancha estaba Luka Modrić, un jugador de 40 años, el eterno capitán de Croacia que, pese a preferir un perfil mediático más discreto, también brilló en las canchas tanto con su selección como de manera individual, al grado de romper la hegemonía de Cristiano y Lionel Messi como el mejor del mundo cuando ganó el Balón de Oro en 2018.
Ronaldo y Luka Modrić fueron estrellas con el Real Madrid durante seis temporadas; conquistaron todo en ese momento. Ahora, un abrazo previo al partido se convirtió en una imagen que será referente en el duelo que selló la eliminación del croata.
Con la ambición que caracteriza a Cristiano Ronaldo, Portugal se lanzó por todo, pero Croacia fue más hábil para llegar primero a las redes.
Josip Stanišić encontró el momento perfecto para mandar un centro desde el costado derecho para que Iván Perišić (53), otro de los veteranos referentes de Croacia, bajara el balón y con tranquilidad definiera con un disparo cruzado.
Ronaldo respondió enseguida con una jugada que terminó en polémica. El portugués llegó a la meta, pero el silbante noruego Espen Eskas señaló un riguroso fuera de lugar que validó el VAR al señalar que el hombro del atacante rebasaba a la defensa croata.
Después vendría un error de Croacia que abrió la puerta para que Portugal equilibrara el marcador. Nikola Vlasic le regaló un penal a los lusos al colgarse de Renato Veiga.
Fue entonces cuando Cristiano Ronaldo (68) tomó el balón, respiró y superó al arquero Dominik Livakovic. En seguida, el ariete corrió hacia una de las esquinas de la cancha para festejar con el clásico “siuuu” que coreó la afición.
Croacia dio un susto con un tiro de Petar Sucic que llegó a las redes, pero de nueva cuenta, un fuera de lugar evitó que el marcador se moviera.
Fue entonces cuando llegó una decisión técnica que desconcertó a la afición: Cristiano Ronaldo salió del terreno de juego. El emblemático jugador se iba consternado, e iba con un gol, pero no aseguró la victoria por lo que dejaba a su equipo con la encomienda de seguir con vida en el torneo.
Ya con Cristiano en la banca, Gonçalo Ramos resolvió el juego. Rafael Leo soltó un centro al tiempo que el delantero del AC Milán superó a la zaga croata con un potente salto para conectar un remate de cabeza que le dio el pase a su equipo. La fiesta estalló entre los portugueses; CR7 se acercó a felicitar a su compañero.
Pero el rival insistió en un cierre dramático y controversial. En un tiempo de compensación que se extendió al 90+12, Croacia envió el balón a la meta en lo que parecía la salvación del equipo de Zlatko Dalić, pero el árbitro señaló un riguroso fuera de lugar. Croacia se despedía, mientras que Portugal seguía con vida.
Edición: Estefanía Cardeña