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13/07/2026 | Nueva York, EU
Pedir un mejor cuadro de semifinales para el Mundial de futbol más grande de la historia sería pecar de exigente y buscar lo imposible: Argentina contra Inglaterra y Francia frente a España.
Todos han sido campeones del mundo. Argentina ocupa actualmente el trono y Lionel Messi luce colosal a sus 39 años.
Se aglutinan los cuatro primeros del ranking de selecciones de la FIFA, así como cinco de los seis máximos anotadores después de seis partidos: Messi, Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Harry Kane y Ousmane Dembélé, éste último el más reciente ganador del Balón de Oro.
El primer acto de las semifinales se escenificará este martes en la zona de Dallas con el duelo entre España, el reinante campeón europeo, y Francia, dueño de la delantera más letal del último mes en Norteamérica. Al día siguiente, argentinos e ingleses se medirán en Atlanta. Ambos encuentros están programados a las 13 horas (tiempo del centro de México) y serán transmitidos por televisión en los canales 5 y 7 locales.
“Iremos a competir una vez más como lo hacemos siempre, contra una potencia, una gran selección”, se entusiasmó Messi tras la victoria por 3-1 ante Suiza la noche del sábado en Kansas City.
Será una semifinal con un significado especial para el capitán argentino, la tercera que juegue en seis mundiales y el primer cruce con Inglaterra, ya sea en choques oficiales o en amistosos. “Jugué contra todos menos contra Inglaterra”, acotó Messi, quien suma ocho goles para liderar la tabla de anotadores con Mbappé. “Y es especial porque es una selección grande, es una potencia y siempre es lindo jugar contra selecciones así”.
Habría que remontarse al torneo de Italia 1990 cuando los últimos cuatro en carrera presumían de estrellas en sus camisetas.
Entonces, la Argentina de Diego Maradona buscaba revalidar su corona. También estaban los ingleses, pero no se cruzaron con la Albiceleste. Esa Argentina acabó sucumbiendo ante Alemania Occidental en la final, repitiendo el desafío por el título librado en México cuatro años antes.
Podría darse una secuela de la final de Qatar 2022 en el caso de que tanto Francia como el equipo sudamericano avancen.
Inglaterra-Argentina, la gran rivalidad
Argentina se las verá contra Inglaterra, un enfrentamiento que retomará una rivalidad que trasciende el campo de juego, a la sombra de las tensiones relacionadas con la Guerra de las Malvinas en 1982.
“Es un partido de futbol, ¿eh?”, cortó en seco el seleccionador argentino Lionel Scaloni cuando le preguntaron sobre lo que puede esperar el país de dicho encuentro. “El mensaje es que es un partido de futbol. No busquemos otra cosa. Vamos a jugar un partido de futbol contra una gran selección, que tiene un gran entrenador (Thomas Tuchel), al que aprecio y admiro mucho. Es un partido de futbol. Punto. No hay más que eso”.
Estrictamente en el balompié, los episodios que ambas selecciones han escrito son memorables.
El capitán argentino Antonio Rattín, quien falleció el sábado a los 89 años, fue expulsado durante un accidentado juego de cuartos de final contra Inglaterra en 1966. Alf Ramsey, el técnico de los ingleses, tildó de “animales” a los argentinos y les pidió a sus propios jugadores no intercambiar camisetas con los albicelestes tras el triunfo por 1-0 en el Estadio Wembley.
Veinte años más tarde, en los cuartos de final de México 1986, Maradona fue el verdugo de los ingleses, primero con el célebre gol de la “Mano de Dios”, seguido por el “Gol del Siglo”, con los que Argentina derrotó 2-1 al conjunto de la rosa rumbo a la conquista del segundo de sus tres títulos.
Después, en Francia 1998, el astro inglés David Beckham fue expulsado por patear al mediocampista argentino Diego Simeone, a quien la prensa inglesa le reprochó exagerar su reacción ante lo que aparentó ser un leve contacto. Argentina ganó ese compromiso en una tanda de penales.
Beckham se desquitó cuatro años después en Corea-Japón. Lo hizo con un gol de penal para la victoria 1-0 que contribuyó a la eliminación de Argentina en la fase de grupos.
Los problemas físicos, sobre todo en los laterales, han zarandeado los planes del alemán Tuchel, pero las extraordinarias prestaciones de Bellingham y Kane, cada uno con seis goles, tienen a los Tres Leones ilusionados con alzar la copa por primera vez desde 1966.
A los trompicones, agarrada a la épica, y desde luego al genio de Messi, Argentina ha superado cada obstáculo con mucho sufrimiento.
“Es evidente que hay que mejorar. Mi meta es progresar en lo que hoy (por el sábado) no se pudo hacer”, reconoció Scaloni tras una batalla contra Suiza en la que la Albiceleste se benefició cuando los europeos se quedaron con 10 hombres desde los 72 minutos por la expulsión de Breel Embolo con doble amarilla.
“En Qatar también sufrimos. Igual jugando mejor que hoy, pero también sufrimos”, señaló Scaloni. “La cosa pintaba fea, pero luego de la expulsión la cosa cambió. Hoy sufrimos, no estuvimos como queríamos. Nos costó juntar pases y ganar duelos”.
Francia-España, ¿final anticipada?
Dos años después de medirse en la Eurocopa, Francia y España se citan otra vez en las semifinales de un gran torneo.
“La Roja” ganó 2-1 y Lamine Yamal, quien entonces tenía 16 años, aportó un gol. España se consagró tras superar a Inglaterra en la final.
El desempeño de Mbappé se vio mermado en aquel certamen debido a una fractura de nariz. Michael Olise y Désiré Doué, los acompañantes de Mbappé y Dembélé en el coral ataque francés, aún no habían irrumpido en escena.
Ahora mismo, Francia es vista como la selección que más miedo mete en este Mundial.
España llegó a la copa lidiando con las lesiones de Yamal y del también extremo Nico Williams. Los goles postreros del suplente Mikel Merino sirvieron para doblegar por la mínima a Portugal y Bélgica en las dos últimas rondas.
“Si a alguien deben temer, es a nosotros. Somos dos equipazos”, sacó pecho Lamine.
El dato: Kane y Bellingham se convirtieron en los dos primeros jugadores del mismo país en anotar seis o más goles en una edición de la Copa del Mundo.
Edición: Ana Ordaz