Texto y foto: Ap
La Jornada Maya
Damasco, Siria
Domingo 22 de julio, 2018
Al cruzar a Siria desde el vecino Líbano, enormes carteles con la imagen del presidente Bashar Assad reciben a los visitantes.
“Bienvenido a la victoriosa Siria”, dicen.
En la capital, Damasco, muchos de los controles que durante años han entorpecido el tránsito han desaparecido. La ciudad parece estar conectada de nuevo a los extensos suburbios que en su día estuvieron controlados por la oposición, y muchos antiguos residentes y visitantes llegados de otras partes del país llenan las calles.
En las zonas controladas por el gobierno hay un nuevo sentimiento de esperanza sobre que el final de la guerra civil que sacudió el país los últimos siete años esté cerca. Esta sensación parte de los recientes avances militares de Assad.
En una céntrica plaza no muy lejos de donde solían caer los proyectiles rebeldes hace apenas unos meses, familias y grupos de adolescentes se toman selfies alrededor de una enorme escultura que dice “I (heart) Damascus” (“Yo amo Damasco”).
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