Claudia Herrera
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Ciudad de México
Domingo 24 de septiembre, 2017

Cientos de globos blancos se lanzaron al cielo para despedir a alumnos y adultos que murieron en el Colegio Enrique Rébsamen.

En la explanada de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San José se ofició una misa, a la que acudieron unas 500 personas, entre papás y mamás acompañados de sus hijos.

En la iglesia, que está ubicada cerca de donde se derrumbó el edificio, el sacerdote invitó a los padres de familia a despedir a los niños con este gesto simbólico.

Los asistentes soltaron los globos, en algunos iban escritos los nombres de los infantes fallecidos, y luego dieron un largo aplauso en honor a las víctimas.

También se leyeron los nombres de los 21 pequeños y cuatro adultos que murieron y de quienes aún están hospitalizados.

La misa duró una hora y a decir de varios padres de familia les ayudó para fortalecer con su presencia a las familias que perdieron a sus hijos o que siguen lesionados.

“A los niños que salieron ilesos físicamente, pero no emocionalmente , les ayudó a decirle adiós a sus amigos y a saber que no son los únicos que sienten dolor”, reseñó un papá.


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