La Red Mexicana de Afectadas/os por la Minería (Rema) exigió justicia para los trabajadores atrapados por el colapso de una mina de carbón el miércoles en Sabinas, Coahuila, donde 10 de ellos permanecen atrapados, y por todas las familias de quienes se emplean en esta actividad y han muerto en esa entidad.
Consideró que el derrumbe en la mina El Pinabete “es uno más de los múltiples desastres previsibles”. Estas “terribles tragedias son resultado de la corrupción, la ilegalidad y la impunidad en que operan las empresas mineras en la zona carbonífera” del estado, aseveró.
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En un pronunciamiento, Rema lamentó que los gobiernos actuales y de otros sexenios “han hecho oídos sordos a las advertencias que por 16 años lleva gritando la organización Familia Pasta de Conchos”. En ese yacimiento, 65 de 73 obreros que se encontraban trabajando quedaron atrapados a causa de una explosión por acumulación de gas metano, y 63 siguen sepultados.
Destacó que “una muestra de la impunidad imperante es que no obstante que desde la tragedia de Pasta de Conchos hasta la fecha han sucedido decenas y decenas de accidentes y muertes en las minas de México, no hay un solo responsable tras las rejas”.
Señaló que los desastres en las minas Barroterán (en 1969 y 2012, con 157 y siete muertos, respectivamente), Cuatro y Medio (1988, 37 muertos), Pasta de Conchos (2006), El Pocito (2011, con 14 muertos), Progreso (2012, cinco decesos) y Múzquiz (2021, siete muertos) “son algunos ejemplos de que en esta zona carbonífera de Coahuila se toleran pésimas condiciones de trabajo, los accidentes laborales se solapan, las muertes se ignoran y las empresas criminales son encubiertas y protegidas por las autoridades gubernamentales de los tres niveles”.
Edición: Emilio Gómez
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