El Estado de México resguarda en Toluca una obra de arte hecha con 500 mil fragmentos de vidrio que mide alrededor de 3 mil metros cuadrados. Se trata del Cosmovitral Jardín Botánico hecho por el artista Leopoldo Flores.

En 1980 abrió sus puertas el inmueble que posee el vitral no religioso más grande del mundo que, además, fusiona naturaleza, arte y cultura.

El Gobierno del Estado de México destaca que el Cosmovitral Jardín Botánico es uno de los edificios más icónicos de la capital mexiquense que tiene en su interior una obra monumental que representa dualidades y antagonismos de las fuerzas cósmicas, como el día y la noche o la vida y la muerte.

El inmueble, que antes albergaba un mercado, consta de 71 módulos vitrales que tienen un peso de 75 toneladas de estructura metálica y 45 de vidrio soplado. Leopoldo Flores tardó un año en realizar el proyecto de la obra de arte.

Más de 60 artesanos de la zona participaron en la creación de los murales que demoró cerca de tres años.

El jardín tiene una amplia diversidad de flora nacional y extranjera que acumula más de 400 especies de todo el mundo.

Además, el espacio se renta para sesiones fotográficas y la entrada para cualquier visitante tiene un costo de 25 pesos.

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