Nacional > Sociedad
Juan Carlos Pérez
03/03/2026 | Yucatán, Campeche y Quintana Roo
La península de Yucatán fue calificada en cuanto al porcentaje de la población con acceso a derechos sociales como la salud, vivienda, educación, alimentación y seguridad social, y entre sus mejores resultados fueron los servicios de salud con una cobertura de hasta 96 por ciento, pero en seguridad social para las personas mayores apenas alcanza a la mitad de su población, detalla el Sistema de Información de Derechos Sociales (SIDS), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Esta medición, que fue realizada sobre todas las entidades del país y corresponde al 2024, arrojó que, para el caso de salud, el porcentaje de la población que tardaría menos de dos horas en llegar a un hospital en una emergencia fue de 91.1 a 96 por ciento en los tres estados peninsulares.
En cuanto a vivienda, la medición fue sobre la población con suministro diario de agua dentro del hogar: Quintana Roo tiene de 81.1 al 100 por ciento, Yucatán de 62.1 a 81 y Campeche de 43.1 a 62 por ciento.
En educación, fue el porcentaje de la población de 3 a 17 años que asiste a la escuela y habita en viviendas con energía eléctrica, televisión, internet y computadora o celular. Aquí los tres estados están entre 62.1 a 89 por ciento.
En alimentación, de 62.1 a 73 por ciento de la población en las tres entidades cuenta con seguridad alimentaria y dieta diversa.
El rango más bajo resultó el de la población no económicamente activa de 60 años y más que recibió pensión no contributiva: Yucatán está de 30.1 a 40 por ciento, y Campeche y Quintana Roo de 40.1 a 50 por ciento, destaca el SIDS.
Estos indicadores de acceso efectivo permiten valorar el grado en que el estado cumple con sus obligaciones en materia de derechos sociales, particularmente en dimensiones que coinciden con las de la medición oficial de la pobreza multidimensional, explica el Inegi.
Otro dato que destaca el estudio fue que en 2024, 20.1 por ciento de las mujeres indígenas estaba en situación de analfabetismo, en contraste con 3.6 de las mujeres no indígenas. La brecha fue de 16.5 puntos porcentuales entre ambos grupos. Esta desigualdad fue similar en 2016 (16.8 puntos porcentuales).
En 2024, el promedio de años de escolaridad de las mujeres indígenas fue de 7.1, mientras que, entre las mujeres no indígenas, alcanzó los 10.2 años. La diferencia fue de 3.1 años en el nivel educativo promedio.
Edición: Estefanía Cardeña