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La Jornada
30/05/2026 | Hermosillo, Sonora
Cristina Gómez Lima, corresponsal
A siete años de la desaparición de Marco Antonio, hijo de Cecilia Patricia Flores, conocida como Ceci Flores, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) informó avances en el caso.
La institución confirmó este viernes la localización de restos óseos con correspondencia genética y pericial relacionada con Marco Antonio, desaparecido el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, además de la identificación de probables responsables ligados a una célula criminal que habría participado en los hechos.
De acuerdo con la investigación ministerial, la desaparición del joven no fue un hecho aislado ni producto del azar. A través de trabajo de inteligencia, análisis periciales y reconstrucción de redes criminales, la Fiscalía estableció la probable participación de integrantes de un grupo delictivo y detectó además la intervención de una segunda fracción criminal presuntamente vinculada al caso.
El hallazgo, que dio un giro a la carpeta de investigación, ocurrió el pasado 25 de marzo de 2026. Durante un cateo realizado como parte de las diligencias ministeriales, autoridades localizaron restos óseos cuya correspondencia genética y pericial apunta a Marco Antonio, quien permanecía desaparecido desde hace casi siete años.
El 2 de abril de este año fueron obtenidas ocho órdenes de aprehensión contra presuntos integrantes de la célula criminal relacionada con la desaparición. Hasta ahora, seis de esos mandamientos judiciales han sido cumplimentados.
Entre los señalados aparece Alexis, cuya orden quedó sin efecto tras confirmarse su fallecimiento. Además, fueron detenidos Felipe de Jesús, Sergio Elliot, Francisco Javier, Martín y Alán Eduardo, quienes actualmente enfrentan proceso penal por los delitos de desaparición cometida por particulares y asociación delictuosa.
Tras la desaparición de Marco Antonio, Ceci Flores inició una búsqueda personal con una pala, fotografías y recorridos por zonas controladas desérticas; Madres Buscadoras de Sonora emergió luego de que varias mujeres acordaran organizarse para reastrear las zonas más recónditas de la entidad.
Desde entonces, el colectivo ha participado en la localización de cientos de restos humanos en distintos puntos del estado y ha impulsado búsquedas en otras regiones del país. La Fiscalía de Sonora sostuvo que las indagatorias seguirán hasta alcanzar el total esclarecimiento de los hechos y garantizar acceso a la justicia para las víctimas y sus familias.
El caso de Marco Antonio permaneció durante años como uno de los símbolos más visibles. Hoy, aunque el hallazgo de restos y las detenciones representan un avance judicial relevante, la investigación continúa abierta para esclarecer completamente lo ocurrido y determinar la responsabilidad de todos los involucrados.
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Edición: Fernando Sierra