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La Jornada
14/06/2026 | Ciudad de México
Andrea Becerril
La reforma constitucional para la protección y cuidado de los animales, promulgada en diciembre del 2024, no ha podido implementarse porque el Congreso de la Unión no ha aprobado la ley secundaria en la materia, pese a que el plazo establecido para ello en la propia Carta Magna, venció desde hace un año.
El Senado aprobó la Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, el año pasado, pero la Cámara de Diputados la regresó con cambios que no se han aceptado, por lo que esa legislación secundaria está detenida. Organizaciones defensoras de derechos humanos, e incluso congresos estatales han enviado oficios tanto al Senado como a la Comisión Permanente para pedir que se apruebe ya la legislación, que, de acuerdo con la reforma constitucional, debe prohibir el maltrato en la crianza, el aprovechamiento y el consumo de los animales de consumo humano y la utilización de ejemplares de vida silvestre en espectáculos con fines de lucro, así como las medidas necesarias para atender el control de plagas y riesgos sanitarios”.
En la pasada sesión de la Comisión Permanente, el Congreso de Hidalgo remitió un punto de acuerdo en el que se demanda aprobar ya esa legislación secundaria para contar con una ley marco que rija en todo el país “que establezca las bases de coordinación y competencia de los distintos órdenes y niveles de gobierno en materia de protección, trato adecuado, conservación y el cuidado de los animales, garantizando que en los programas escolares se incluyan estos principios”.
Destacan que, de acuerdo con “un estudio minucioso de la organización AnimaNaturalis, México es el tercer país del mundo con mayor número de seres sintientes maltratados, además de que somos el país latinoamericano con mayor número de perros callejeros y maltratados”.
Aseguraron que fomentar la conciencia escolar del respeto animal desde las infancias es fundamental para poder cambiar al México actual, además de crear conciencia a futuro con las nuevas generaciones mediante planes y programas educativos que los orienten.
Edición: Emilio Gómez