Nacional > Sociedad
La Jornada
13/10/2026 | Ciudad de México
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) avaló este martes la prohibición de vender “comida chatarra” en todas las escuelas del Sistema Educativo Nacional, incluidas las universidades. La decisión rechazó amparar a empresas que alegaron, entre otras cosas, que los universitarios, al ser mayores de edad, pueden decidir libremente qué consumir.
Pese al consenso en el Pleno, el asunto provocó un choque entre Yasmín Esquivel Mossa, quien rechazó aplicar los lineamientos a universidades autónomas como la UNAM y sancionar a sus autoridades por incumplirlos, y las ministras Lenia Batres Guadarrama y María Estela Ríos González, quienes sostuvieron que la autonomía universitaria no exime del cumplimiento de las normas sanitarias.
Rechazan amparar a empresas
Tras votaciones por unanimidad de tres proyectos, el alto tribunal negó amparar a las empresas Maison Kayser México, Mega Vending de México y Compañía Embotelladora del Fuerte al concluir que las normas impugnadas priorizan la protección de la salud pública y el interés superior de la niñez frente a los intereses comerciales particulares.
“Las empresas quejosas que han acudido al juicio de amparo en este y otros asuntos similares se equivocan al sostener que el Estado solo está obligado a garantizar la alimentación saludable de las personas menores de edad, pero no de quienes ya son mayores de 18 años, como es el caso de las personas jóvenes y adultas. La falencia del argumento de las empresas quejosas obedece a que la ley fundamental reconoce el derecho de toda persona a la alimentación nutritiva suficiente y de calidad, sin hacer distinción alguna por razón de la edad que tengan”, dijo el ministro Giovanni Figueroa Mejía.
El fallo del alto tribunal respaldó las facultades conferidas a la Secretaría de Educación Pública (SEP) por los artículos 75 y 75 Bis de la Ley General de Educación, tras la reforma de diciembre de 2023, para regular la preparación, distribución y venta de alimentos y bebidas en los centros escolares, conforme a los lineamientos publicados el 30 de septiembre de 2024 en el Diario Oficial de la Federación.
Los primeros dos proyectos presentados por María Estela Ríos González sobre los amparos en revisión promovidos por la cadena francesa de panaderías Maison Kayser y la empresa de máquinas expendedoras automáticas Mega Vending de México.
Las empresas alegaron que las normas violan los principios de legalidad, seguridad jurídica, libertad de trabajo, libre concurrencia, igualdad, no discriminación e irretroactividad, así como a los derechos de autonomía progresiva y libre desarrollo de la personalidad de niñas, niños y adolescentes.
“(Los lineamientos) no prohíben de manera absoluta la comercialización de alimentos y bebidas, únicamente regulan su venta dentro de los centros escolares”, dijo la ponente.
El ministro Irving Espinosa Betanzos argumentó que en este caso la edad de los estudiantes resulta irrelevante, pues el Estado no está decidiendo mediante los lineamientos qué alimentos pueden consumir, sino qué se vende en las escuelas.
“Determinan qué puede venderse en un espacio cuya organización corresponde al Estado con el mismo carácter ante una comunidad escolar de 12 años que ante una de 18 años. Así, el argumento de que quienes cursan la educación superior son personas adultas capaces de elegir su alimentación no controvierte la medida, porque esa capacidad de elegir permanece intacta”, expuso.
En su intervención, el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz advirtió sobre la gravedad del sobrepeso y la obesidad en México, un problema que “ya alcanza dimensiones de salud pública”. Citó cifras oficiales según las cuales estos padecimientos afectan a cerca de tres cuartas partes de la población adulta, al 40 % de los jóvenes y al 36 % de los niños.
“Es un problema de gran relevancia, y, sobre todo, porque se conoce una de las causas de esta situación y no se estaba haciendo nada. Yo creo que los lineamientos que ahora se cuestionan de inconstitucionales son un paso importante para amortiguar o buscar que esa situación no continúe creciendo. Según datos de Salud Pública, de los 80 para acá hemos duplicado esas cifras y sigue creciendo”, dijo.
Choque por autonomía universitaria
El debate provocó diferencias entre las ministras Yasmín Esquivel, María Estela Ríos y Lenia Batres sobre la aplicación de los lineamientos a las universidades autónomas.
Por una parte, Esquivel se apartó de los párrafos 103 a 106 del proyecto de Lenia Batres que fue en el mismo sentido que los de Ríos, y que negó el amparo a la empresa Compañía Embotelladora del Fuerte, que opera como uno de los socios embotelladores privados de la multinacional estadounidense The Coca-Cola Company.
Esquivel Mossa consideró que los lineamientos vulneran la autonomía universitaria.
“No podemos englobar a todas las instituciones de educación superior bajo un mismo tratamiento, en tanto las leyes que rigen a algunas de ellas les otorgan autonomía conforme a la cual tienen la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas”, sostuvo.
Advirtió, además, que no deben imponerse sanciones a las autoridades de instituciones como al rector de la UNAM y directores de facultades por incumplir los lineamientos y anunció un voto particular sobre este punto.
En respuesta, María Estela Ríos argumentó que “la autonomía universitaria no implica una exclusión absoluta del marco normativo expedido por el Estado en materias de salud o salubridad general”, aunque tampoco permite intervenir en su autogobierno. Subrayó que las restricciones impugnadas están dirigidas a las empresas y no a las universidades.
Por su parte, la ponente Lenia Batres respaldó la postura de Ríos al señalar que “no hay disposición alguna que exima a las universidades autónomas, ni siquiera a las privadas, ni siquiera a las escuelas privadas de cualquier nivel, de hacer o de cumplir disposiciones que tengan que ver o que vayan dirigidas a todo el sistema educativo nacional”. También precisó que los párrafos cuestionados “no tienen ninguna relación con ningún tipo de sanción”.
Las diferencias entre Yasmín Esquivel y Lenia Batres persistieron hasta el momento de la votación, cuando ambas reiteraron sus posturas al anunciar el sentido de su voto.
Sigue leyendo:
Edición: Estefanía Cardeña