Alonso Urrutia y Alma E Muñoz
A pesar del repunte en contagios de COVID-19, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que “no hay ningún riesgo de que nos rebase la pandemia y no tengamos donde atender a los enfermos". Se han mantenido camas, hospitales y médicos suficientes para la atención de los enfermos de COVID-19. Cuestionó el manejo amarillista de los medios de comunicación en México y el mundo sobre la evolución de la pandemia.
Durante la conferencia en Palacio Nacional, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell anunció que ya se tiene la segunda versión del plan nacional de vacunación, el cual podría ser instrumentado si los proyectos de vacuna de Pfizer y Cansino avanzan y están en posibilidades de satisfacer la demanda del mercado mexicano. “En cuanto tengamos el producto será utilizado. Si Cansino y Pfizer, lo tienen en diciembre, presentando toda la documentación y registro, se podría tener uso inmediato y la disposición con toda la intención del gobierno mexicano”.
Sin embargo, explicó que dependiendo de las características que tengan cada una de las vacunas que producirán las farmacéuticas, es como se determinará el esquema de plan de vacunación. Para ello deberán completar todo el proceso de pruebas clínicas y dependiendo de la seguridad y eficacia se buscará darle la mejor aplicación en territorio nacional. Hasta ahora, dijo, se ven muy prometedoras los proyectos más avanzados, por los datos preliminares que se han dado sobre la eficacia y seguridad.
Por su parte, López Obrador destacó que México está ya en una segunda fase de atención de la pandemia donde el objetivo es reducir el número de fallecimientos aunque haya un incremento. Reconoció que en Europa esto está sucediendo pues hay un repunte importante de casos pero no necesariamente se traducen en muertes..
Cuestionado sobre algunas proyecciones de crecimiento de muertes en México para Marzo, López Obrador dijo que referirse a las las cifras, datos, “es una situación muy dolorosa, estar dando cifras, y diría no agradable, porque no son números son personas, familias, es sufrimiento”. En este marco, criticó el manejo mediático de la atención a la pandemia pues las referencias a las cifras se presta al amarillismo.
Recalcó que en la reunión virtual del G-20 planteó que en las medidas para atender la epidemia se deben desterrar las medidas coercitivas, los toques de queda o los afanes autoritarios. “No imponer, convencer, nada por la fuerza, porque cualquier autoridad se siente con prepotencia, ínfulas de poder para querer limitar libertades a ciudadanos pensando que son menores de edad”.
Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard informó que en el periodo vacacional se mantendrán las restricciones en los cruces no esenciales en la frontera en función del semáforo que determine la Secretaría de Salud y tomando en cuenta el repunte de casos que se ha dado en gran parte de los puntos fronterizos en Estados Unidos.
En cuanto a los paisanos que regresen a visitar a sus familiares, comentó que se diseñará un programa con el Instituto Nacional de Migración para recomendaciones de medidas de precaución sin mayores precisiones.
Edición: Ana Ordaz
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