Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
La Presidenta asegura que la Estrategia Nacional de Seguridad está dando resultados
La Jornada Maya
Los cuatro grandes entran en acción el domingo; el líder América choca con San Luis
Efe/La Jornada
Es una ''vulneración desproporcionada'', señala; Macron va por nueva propuesta
Ap
Los Cerveceros remontan y vencen a los Dodgers; Schwarber batea dos jonrones al ganar Filadelfia en el “Campo de los Sueños”
Ap/La Jornada Maya