Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
Más del 70% de la población consume de manera habitual estos productos
La Jornada
El titular de la Jugocopo del Congreso de Yucatán participará en las elecciones 2027
La Jornada Maya
Considera que el acceso al agua debe mantenerse al margen de intereses políticos o electorales
La Jornada Maya
Piden a los estados supervisar los planteles que ofrecen este modelo educativo
La Jornada