Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
Transformación de 1.36 kilómetros con riego automatizado, infraestructura ecológica y jardines temáticos
La Jornada Maya
La Asociación Yucateca de Suicidología encabezó la caminata para exigir acciones efectivas
La Jornada Maya
Es resultado de un estudio de JustCover que analizó más de un millón de opiniones de viajeros
Miguel Améndola
Apuntan que la gobernadora Mara Lezama no ha respondido a la solicitud en más de un año
Miguel Améndola