Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
Se amplió la difusión mediante la distribución de lonas en los 106 municipios
La Jornada Maya
La alcaldesa Cecilia Patrón invitó a apoyar con ropa abrigadora a familias vulnerables
La Jornada Maya
El ejercicio, disponible hasta el 10 de febrero, se realiza con coordinación con la Semujeres y la SSP
Astrid Sánchez
Conagua informó que estas cifras sólo se habían documentado durante el segundo mes del año en los 70s
Astrid Sánchez