Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
El movimiento ocurrió al suroeste de Mapastepec durante la madrugada de este viernes
La Jornada Maya
La de Umán fue galardonada con el ''Golden Pig'' al registrar la calificación perfecta en la evaluación
La Jornada Maya
Se espera lluvia fuerte con actividad eléctrica después del mediodía
La Jornada
Logra Milwaukee una gran remontada: 6-4; Bauers, MVP; Ashby asegura el boleto
Ap/La Jornada Maya