Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
En una semana han muerto dos soldados y un contratista civil a causa de las aeronaves no tripuladas
Afp
El reporte estaba vinculado a un vuelo procedente de Cancún y con destino a Mérida
Efe
El nacimiento ocurrió durante el trayecto, a la altura del km 03+500 de la carretera Mérida–Tixkokob
La Jornada Maya
Las lluvias obligan a más de 2 mil 200 personas en ocho municipios a huir de sus hogares
Efe