Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
Los sujetos son investigados por robo con violencia y de vehículo, ambos cometidos en pandilla
La Jornada Maya
El material del dragado ya se utiliza para conformar la primera plataforma de 40 hectáreas
La Jornada Maya
Lu Haitao fue rescatado de un túnel de 225 metros de un proyecto hidroeléctrico; en Nuwakot, también fue rescatada una mujer
La Jornada
El dirigente de la FIFA negó pronunciarse sobre su continuidad como jefe del máximo organismo mundial de futbol
Ap