Miro este calcetín viudo que no entiende la circunstancia de su inutilidad.
Yo ya lo había advertido. Las lavadoras se alimentan de calcetines: no gustan de la ropa interior, se les indigestan las manchas de mostaza que usualmente tienen las camisas y mascan los pantalones, pero no los tragan.
Por eso me apena este viejo calcetín y compadezco su soledad de pie derecho.
Uno puede perder un brazo, un ojo, un pie: lo que queda sigue cumpliendo sus funciones imprecisamente doctrinarias; mas un calcetín solitario es casi una aberración ontológica, un atentado contra cualquier mundo posible, una anomalía de la naturaleza, el mayor de los infortunios.
Este calcetín viudo es ya solamente una metonimia de la soledad, una metáfora siniestra del “no-ser”.
Edición: Ana Ordaz
En el segundo caso los efectivos se percataron del riesgo de ahogamiento por arrastramiento de la corriente
La Jornada
Sólo en Semana Santa se estima una derrama económica mayor a los 300 mil millones de pesos
La Jornada
Los ocho barrios originarios de la alcaldía celebran la representación 183 de la procesión
La Jornada
En términos prácticos, esto implica que el gobierno absorberá una mayor parte del impuesto por litro
La Jornada