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Foto: La Jornada Maya

En la historia más “reciente” de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Chichén Itzá hay una serie de acontecimientos muy peculiares e interesantes, uno de ellos es el que protagonizó Augustus LePlongeon y su esposa.

Augustus LePlongeon (1826-1908) fue un viajero explorador de origen franco-americano que junto con su esposa Alice Dixon, visitaron en 1873 algunas ciudades mayas buscando corroborar sus peculiares ideas sobre un reino perdido y el origen de la cultura egipcia en la península de Yucatán. Sus incursiones se centraron principalmente en Chichén Itzá, donde realizó algunos mapas de edificios, fotografías y copias de algunos murales. Pero es más recordado por haber descubierto la escultura conocida como Chac Mool, palabra maya que significa “tigre rojo” y con la cual LePlongeon bautizó a la primera pieza de este tipo descubierta por él en Chichén Itzá, a finales de 1875, al interior de la plataforma de las Águilas y Jaguares.

La escultura representa a un personaje en una peculiar posición, el tronco y la espalda baja reposan sobre la base de la escultura, las piernas juntas y flexionadas, el torso erguido, los codos se apoyan sobre la base, las manos descansan sobre el abdomen aparentemente sosteniendo un elemento circular y la cabeza esta girada hacia su diestra con la mirada fija al frente. La escultura fue removida con la ayuda de una plataforma y ruedas, fue llevada a la cercana comunidad de Piste. De acuerdo con el mismo LePlongeon, su intención era llevarla a Filadelfia con el objetivo de ser exhibida en el centenario de la Independencia de los Estados Unidos, sin embargo, esto no ocurrió ya que el gobernador de aquel entonces Eligio Ancona, impidió el traslado de la pieza a Mérida, aludiendo que era propiedad del Estado.  

La escultura permaneció en las cercanías de Piste por dos años hasta que a principios de 1877 la pieza fue recuperada y resguardada por sugerencia de Vicente Riva Palacio, Secretario de Fomento Federal, al entonces gobernador del estado Protacio Guerra, quien encargo a Juan Peón Contreras su traslado de Piste a Mérida al Museo Yucateco en marzo de 1877; en ese mismo año y siendo gobernador del estado Agustín del Rio se acordó su traslado vía el puerto de Progreso en un buque de guerra al Museo Nacional de México en la calle de Moneda a un costado de Palacio Nacional, donde permaneció por varias décadas hasta que en 1964 fue ubicada finalmente en la Sala Maya del Museo Nacional de Antropología donde lo podemos apreciar junto con otras piezas que a lo largo de las décadas han salido del sitio.

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Edición: Elsa Torres


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