de

del

La UNAM y el presupuesto federal. Llamado a la innovación financiera

El reto es atraer recursos sin renunciar a la esencia pública ni al compromiso social
Foto: Roberto García Ortíz

A lo largo del tiempo y desde su fundación contemporánea en 1910, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha sido el cerebro de la nación, es decir, pilar fundamental de la educación, la investigación y la cultura en nuestro país. Su carácter público y gratuito la convierte en espacio de movilidad social y de construcción de ciudadanía simultáneamente. Sin embargo, año tras año, la UNAM enfrenta un desafío que amenaza su capacidad de cumplir con sus funciones sustanciales: la reducción del presupuesto federal destinado a las universidades públicas.

Ante esta coyuntura, no basta con administrar con eficiencia los recursos existentes. Como señaló recientemente en una entrevista ante un medio nacional el rector Leonardo Lomelí Vanegas, la UNAM debe abrirse a nuevas fórmulas de financiamiento y defender su papel como institución autónoma y de carácter nacional. Por el bien del país y de la sociedad mexicana, la UNAM debe imaginar y poner en práctica estrategias innovadoras para atraer recursos, sin que ello signifique renunciar a su esencia pública ni a su compromiso social.

La UNAM depende en gran medida del presupuesto federal, lo que la hace vulnerable a las coyunturas políticas y económicas. Cada recorte presupuestal se traduce en menos becas, menos proyectos de investigación y una menor capacidad de atender a cientos de miles de estudiantes. Esta situación no solo afecta a la universidad, sino al país entero, pues limita la formación de profesionales y la producción de conocimiento que México requiere para enfrentar sus retos. La pregunta es: ¿cómo puede la UNAM garantizar su sostenibilidad sin comprometer su misión social?

El principal activo de la UNAM es su capital humano, mismo que va acompañado de un capital material de enorme valor. Facultades como Derecho, Economía o Ingeniería pueden ofrecer consultorías a empresas y gobiernos. Laboratorios como los de las Facultades de Química, Medicina, Veterinaria, etc.  pueden brindar servicios de certificación y pruebas industriales. Además, la educación continua —cursos en línea, diplomados y certificaciones— puede convertirse en una fuente constante de ingresos, accesible tanto para mexicanos como para público internacional, estudiantes principalmente.

Otro camino es mirar hacia afuera. Organismos multilaterales como la UNESCO o el Banco Mundial financian proyectos educativos y de investigación, si bien la UNAM participa activamente en este tipo de iniciativas, se debe aumentar dicha participación. De igual manera, la colaboración con universidades extranjeras también atrae recursos y prestigio. Finalmente, la diáspora mexicana, que pasó por la UNAM, se encuentra presente en todo el mundo, representa una red de apoyo que puede canalizar becas y donaciones. Así han comenzado a funcionar las sedes que la UNAM ha logrado posicionar por varias partes del mundo. 

La UNAM produce conocimiento que puede transformarse en innovación aplicada. Patentes en medicina, biotecnología, energías renovables, ingeniería o software pueden convertirse en ingresos mediante licencias y transferencia tecnológica. Paralelamente se debe fomentar incubadoras de empresas y startups surgidas de proyectos estudiantiles que fortalezcan la triada investigación, mercado laboral y desarrollo económico.

La sociedad mexicana debe ver más a la UNAM como una causa común y no como un ente aislado y alejado de todo. Fondos de donaciones ciudadanas, alianzas con empresas mexicanas y campañas de mecenazgo cultural y científico pueden involucrar a la sociedad en la defensa de la educación pública. La UNAM debe ser percibida como patrimonio colectivo, y su sostenibilidad como responsabilidad compartida.

En su entrevista, el rector Lomelí subrayó que la UNAM debe defender su autonomía y abrir el debate sobre una reforma fiscal que garantice recursos suficientes para la educación superior. Sus palabras reflejan una postura necesaria y realista: no basta con resistir los recortes, hay que imaginar nuevas formas de financiamiento. Este llamado es coherente con la idea de que la universidad no puede limitarse a administrar la escasez, sino que debe innovar y diversificar sus fuentes de ingreso.

Estas estrategias no están exentas de riesgos. Sin embargo, debe quedar claro que la búsqueda de recursos externos ni compromete la autonomía universitaria ni convierte a la institución en una universidad elitista. La educación debe seguir siendo gratuita y accesible. Además, toda iniciativa debe estar acompañada de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, para evitar que la diversificación financiera se convierta en un terreno fértil para la corrupción.

La reducción del presupuesto federal es un llamado de alerta. La UNAM, como máxima casa de estudios de México, no puede limitarse a administrar la escasez: debe innovar, diversificar sus fuentes de ingreso y fortalecer su vínculo con la sociedad y el mundo. La venta de servicios, el financiamiento internacional, la generación de patentes y la participación ciudadana son caminos inmediatos y viables. Como señaló el rector Leonardo Lomelí, la universidad debe defender su autonomía y abrirse a nuevas fórmulas de financiamiento.

El futuro de la UNAM es también el futuro de México. Una nación que invierte en su educación asegura su desarrollo, su democracia y su justicia social. La UNAM debe ser ejemplo de resiliencia e innovación, demostrando que la educación pública no solo resiste los embates de la austeridad, sino que se reinventa para seguir siendo motor de transformación nacional, además de continuar siendo el cerebro de la nación.


Edición: Fernando Sierra


Lo más reciente

Secretaría de las Mujeres denuncia uso de Grok para violencia sexual digital en México

Lamentan que hasta ahora no haya una respuesta positiva de la plataforma para tratar el tema

La Jornada

Secretaría de las Mujeres denuncia uso de Grok para violencia sexual digital en México

Derecho a la protesta: la libertad no pide permiso

Editorial

La Jornada Maya

Derecho a la protesta: la libertad no pide permiso

Cárcel para dos hombres por rociar aceite y prender fuego a dos mujeres trans en Medellín

Permanecían detenidas en una estación de policía de una zona rural, donde ocurrió el ataque

Efe

Cárcel para dos hombres por rociar aceite y prender fuego a dos mujeres trans en Medellín

La ONU acusa a Israel de ''apartheid'' en Cisjordania

La ''discriminación sistemática'' contra los palestinos los restringe de acceder a necesidades básicas

Afp

La ONU acusa a Israel de ''apartheid'' en Cisjordania