Opinión
Edgar Fernando Cruz
20/01/2026 | Mérida, Yucatán
La política de promoción turística en México ha definido su filosofía de identidad y expansión. Bajo la actual administración, el sector no solo se entiende como una maquinaria económica que aporta 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, sino como el espejo de una nación que reposiciona su vocación global basándose en la cultura, el saber y la raíz. Migrar del concepto de "sol y playa" —ese modelo de descanso y placer que desde el alemanismo impulsó el gobierno con éxito pero que hoy resulta insuficiente— hacia un concepto que rebasa el pasado colonial para centrarse en la diversidad cultural, es una tarea titánica que requiere un cambio total.
México posee, por su historia y su complejo mestizaje, una de las culturas más ricas y vibrantes del planeta. No es fácil vender "identidad" pero el slogan "México está de moda" con el que la Secretaría de Turismo llegó a Madrid para la FITUR 2026 (Feria Internacional de Turismo), parece haber dado en el clavo. Este año, México no es un asistente más; es el País Socio, la figura central de una de las ferias más importantes del mundo.
La meta es clara: consolidar a México como el quinto país más visitado del planeta. Para ello, se ha desplegado una delegación histórica de 32 estados con 900 representantes, entre los que se cuentan funcionarios, artistas y artesanos, además de 190 empresas que no solo buscan exponer el colorido folclórico, sino cerrar oportunidades de negocio reales para capitales extranjeros. La Secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, ha acuñado el ideario de "Sabores y Saberes", una frase que resume la apuesta por la gastronomía y el conocimiento ancestral como punta de lanza.
La presencia mexicana se ha sentido en las calles de Madrid. En la icónica Puerta del Sol, el "kilómetro cero", la música y la danza representativa han tomado el espacio público. Por la noche, la majestuosidad de la Guelaguetza y la voz de Carlos Rivera al son del mariachi ofrecen una "noche mexicana" que cautivará al mercado europeo.
Haciendo un comparativo: en 2024, México recibirá a 45 millones de personas. Para el cierre de 2025, la cifra creció un 7 por ciento, alcanzando los 48.2 millones de turistas. La derrama económica de divisas extranjeras, creció a un ritmo del 2.5 por ciento, sumando 31 mil 200 millones de dólares. Estas cifras demuestran que el turista que viene a México está gastando más, atraído por una oferta de mayor valor agregado.
En noviembre de 2024, escribí en este mismo espacio que México enfrenta tres retos críticos: la recuperación de Acapulco tras los embates climáticos, el repunte de Quintana Roo (la joya que presentaba una ligera desaceleración) y el impulso de Yucatán como el epicentro del Mundo Maya. Hoy, los indicadores muestran que se está cumpliendo la tarea. Acapulco se prepara para festejar en abril el 50 aniversario de su Tianguis Turístico, ya de pie y con una inversión federal que ha priorizado desde el embellecimiento urbano hasta la seguridad. En Quintana Roo, la costa vuelve a brillar con cifras récord de ocupación, y en Yucatán, la gestión del secretario de Fomento Turístico, Darío Flota, ha sido estratégica para colocar al estado en el radar internacional, aprovechando que Mérida ha sido nombrada Capital Iberoamericana de la Gastronomía.
He insistido anteriormente en que nuestra música —desde el bolero, recientemente nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, hasta la balada y el jazz mexicano— debe ser un atractivo central. En FITUR, la música se usa como "gancho", pero falta que sea el "ancla". Necesitamos una representación real de artistas de alta calidad que muestren la sofisticación de nuestra escena musical, una tarea que aún queda pendiente para futuras ediciones.
A la par, Puebla, Michoacán y Sinaloa están afinando sus políticas turísticas. Sin embargo, no podemos ignorar los desafíos. Los retos continúan, especialmente en las zonas donde la percepción de seguridad es un obstáculo, como en partes de Michoacán, Sinaloa, Jalisco, Tamaulipas y Veracruz. El turismo es una industria de confianza, y la seguridad es la base de esa confianza.
Paso de gato
En el ámbito local, el gobernador Joaquín Díaz Mena aseguró en su reciente informe que la seguridad y la calidad de vida son las bases de su administración. Anunció 19 nuevas inversiones en lo que ha denominado el "Renacimiento Maya", destacando la consolidación del Puerto de Altura y el ramal del Tren Maya de Progreso a Umán, lo cual funcionará como una puerta logística hacia Europa y Medio Oriente. Con el concepto de "Santuarios Mayas", que integra arqueología, áreas protegidas como Celestún y Ría Lagartos, se busca que los 106 municipios de Yucatán participen de la bonanza.
Edición: Fernando Sierra