de

del

El dilema de la restauración

Cauces del Tiempo
Foto: Claudia A. García Solís

Aunque a menudo se usan como sinónimos, los términos conservación y restauración aplicados al patrimonio cultural no significan lo mismo. La confusión es común fuera del ámbito especializado, pero la diferencia es clave: mientras conservar implica preservar y mantener los bienes culturales, restaurar supone intervenir para devolver o restablecer una condición previa. Así, ambos conceptos, con raíces latinas distintas, responden a objetivos y prácticas claramente diferenciadas.

Estas diferencias hacen que la restauración de los bienes patrimoniales tenga distintos matices en la práctica, visibles en la forma en que se presentan los sitios arqueológicos, las ciudades históricas y las colecciones de museos. Por ello, en una misma exhibición de objetos prehispánicos es posible ver algunas vasijas que parecen nuevas —aunque fueron halladas incompletas y fragmentadas— junto a otras que, aun habiendo sido ensambladas, se dejaron incompletas. Algo similar ocurre en los aplanados de antiguos conventos, donde los muros interiores pueden haber sido renovados, salvo algunos parches que conservan restos apenas perceptibles de escenas originales, reducidas a pequeños fragmentos de color. 

Esto plantea una pregunta central: ¿hasta qué punto debe restaurarse un objeto del pasado? La respuesta conduce al dilema de la restauración, que enfrenta la necesidad de preservar sus características históricas con el deseo de mejorar su presentación o darle una nueva función. Esta tensión es lo que convierte el trabajo del restaurador o conservador en una labor compleja.

Desde su establecimiento en el XVIII Congreso Internacional de Conservación y Restauración en 2011, cada 27 de enero se celebra el Día del Restaurador, en conmemoración del nacimiento del arquitecto, arqueólogo y escritor francés Eugène Viollet-le-Duc. Considerado el primer restaurador, fue pionero en proponer la intervención en monumentos históricos con el fin de recuperar tanto su forma como su función. Su principal aportación fue la revalorización de la arquitectura gótica en Francia, con intervenciones en numerosos templos y, de manera destacada, en la catedral de Notre Dame. Aunque su construcción concluyó a finales del siglo XII, el edificio sufrió importantes daños con el paso del tiempo, lo que motivó su restauración en el siglo XIX, impulsada por un fuerte sentimiento nacional. Viollet-le-Duc se encargó de recuperar elementos originales y de añadir partes perdidas, reutilizando componentes decorativos de otras iglesias góticas e incorporando nuevos elementos, como esculturas y la emblemática aguja de madera. Para Viollet-le-Duc, la restauración no era solo una reparación, sino la recreación de una condición ideal del edificio, incluso si esta nunca había existido en el pasado.

En la actualidad, los restauradores somos profesionales que requerimos de una formación integral para garantizar que las decisiones tomadas para la intervención de los objetos patrimoniales no sean simplemente producto de un ejercicio de interpretación personal. Una decisión en la restauración requiere de un análisis crítico basado en el conocimiento de la historia de vida de los monumentos, la identificación de los atributos que sustentan los valores y significados de sus usuarios, el conocimiento de los materiales originales, así como el reconocimiento de alteraciones y pérdidas sufridas a través del tiempo. Asimismo es  primordial realizar la evaluación de los tratamientos a efectuar. Por ello, la propuesta de cualquier intervención es resultado de la combinación de conocimientos humanísticos y científicos, aplicado a cada caso y contexto particular. Dicha conjunción de saberes permite definir los límites de la propia restauración así como los tipos de materiales y agregados a utilizar. En este sentido, cada intervención responderá de manera específica a las características y necesidades de cada objeto patrimonial. 

Gracias a este proceso analítico y reflexivo, el dilema inherente a la restauración puede encontrar un equilibrio: conservar las características del objeto como testimonio del pasado y, al mismo tiempo, adaptarlo a los usos del presente, sin poner en riesgo su preservación para el futuro.

Claudia A. García Solís  es restauradora de la Sección de Conservación-Restauración del Centro INAH- Yucatán [email protected]

Coordinadora editorial de la columna: 
María del Carmen Castillo Cisneros, antropóloga social del Centro INAH Yucatán

Pie de foto: Vasija de Teotihuacan*


Edición: Fernando Sierra


Lo más reciente

China y EU enfrentan una misma guerra y la están perdiendo: la baja natalidad

Las mujeres, por contextos políticos, sociales y económicos, ya no están dispuestas a tener hijos

La Jornada

China y EU enfrentan una misma guerra y la están perdiendo: la baja natalidad

Vinculan a proceso a cinco ex funcionarios por explosión en Waldo’s de Hermosillo

El proceso judicial continúa; falta definir la situación legal de al menos 12 personas más

La Jornada

Vinculan a proceso a cinco ex funcionarios por explosión en Waldo’s de Hermosillo

Cathy Freeman, campeona olímpica de 400 m y activista indígena, recibe el mayor honor de Australia

La atleta fundó en 2007 una organización que apoya oportunidades educativas para niños de los pueblos originarios

Ap

Cathy Freeman, campeona olímpica de 400 m y activista indígena, recibe el mayor honor de Australia

Sabalenka le gana a la estadunidense Jovic y avanza a semifinales del Abierto de Australia

La tenista bielorrusa intenta ganar su tercer título australiano en cuatro años

Ap

Sabalenka le gana a la estadunidense Jovic y avanza a semifinales del Abierto de Australia