Opinión
La Jornada Maya
11/02/2026 | Mérida, Yucatán
El brote de sarampión que desde hace un año está presente en México, y al mismo tiempo a otros 100 países, según reporta la Organización Mundial de la Salud, debe mirarse como una oportunidad para que la población se ponga al día con sus vacunas y refuerce la protección individual contra enfermedades virales estacionales.
El sarampión llegó a México hace ya medio siglo. No fue sino hasta hace apenas 50 años que, a fuerza de vacunas, prácticamente se erradicó la enfermedad. Esto quiere decir que ha habido un doble descuido: tanto la población que dejó de acudir para aplicarse el inmunizante como por las autoridades que no continuaron con campañas específicas y promoción de los centros de salud y el cuadro básico de vacunas. Como si se hubieran tomado por sentado la inmunidad del rebaño y la necesidad de difundir el conocimiento sobre la efectividad del biológico.
Agreguemos al coctel un rezago acumulado durante y tras la epidemia de Covid-19. El resultado es un porcentaje significativo de la población que se encuentra desprotegido frente a un virus altamente contagioso; mucho más que el SARS -Cov-2. De ahí que los grupos de edad más afectados sean el de uno a cuatro años y el de cinco a nueve años.
Lo urgente, entonces, es regularizar la vacunación, y ahí la responsabilidad es tanto de la ciudadanía como de las autoridades. Estas últimas están facilitando el acceso a la aplicación del biológico, abriendo más de 21 mil puntos de vacunación a los que deben llegar los 28 millones de vacunas disponibles, y además ofrecer la página dondemevacuno.salud.gob.mx, para ubicar el módulo más cercano. Lo que sigue es acudir.
El hecho de que el brote esté concentrado en siete estados, que son Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Tabasco y Ciudad de México, y no esparcido por todo el país, indica que se está actuando a tiempo y lo imperativo es actuar con calma.
Debe entenderse que el grueso de la población está vacunado, pero también es necesario reconocer que hay quienes por diversas circunstancias, que van de la falta de información hasta creencias religiosas, han dejado de inocularse anticuerpos en general.
La estrategia general se presentó a los titulares del Ejecutivo locales este miércoles, y en los próximos días tendremos una campaña amplia, con información unívoca para la población.
El número de personas contagiadas de sarampión desde el inicio del brote está próximo a llegar a 10 mil, y lamentablemente ya han perdido la vida 29 personas. Debe hacerse énfasis en que tanto la enfermedad como los decesos por su causa son completamente prevenibles y que, a diferencia de la pandemia de 2020, no es necesario esperar a que se desarrolle una vacuna. Al contrario, esta ya existe y su eficacia está probada. Entonces, procedamos con calma a localizar el módulo que más resulte conveniente y protejamos a quienes aún no tienen la cobertura.
Edición: Estefanía Cardeña