Opinión
Normando Medina Castro
10/06/2026 | Chetumal, Quintana Roo
Rechazar la violencia, privilegiar la paz es vocación personal, que se refleja en la sociedad, implica una valoración y aceptación ética y moral, así como reconocer el bienestar colectivo por encima del individual o sectario.
Las demandas de los trabajadores de la educación son justas, legítimas, pero no pueden anteponerse al bienestar del país, requieren de una revisión profunda y honesta para establecer su pertinencia y viabilidad parad planificar su implementación sobre la base de capacidad financiera real. La obstinación al estilo del ex presidente panista Fox de “hoy, hoy, hoy”, recurrir a la violencia, afectar la economía y la movilidad de miles de personas ajenas al gremio de trabajadores de la educación, chantajear al gobierno federal saboteando el mundial de futbol, es contraproducente y afecta a todo México, además que provoca encono social contra el magisterio.
Dañar o pretender dañar al país en el que se vive proyectando una imagen de caos social es formar parte de la embestida mediática y política de la derecha y la ultraderecha nacional y extranjera, emprendida contra los gobiernos progresistas y soberanistas, que en América encabezan Brasil, México y Colombia, sometidos al asedio estadounidense encabezado por su presidente Donald Trump.
“Pax est tranquilla libertas”, la paz es una libertad tranquila, según el célebre tribuno romano Cicerón, es decir, va más allá de la simple ausencia de guerra y hace énfasis en el disfrute seguro y sereno de los derechos. Los derechos de los demás, que son mayoría, afectados y vulnerados por las movilizaciones radicales de una minoría. Todos somos importantes, cada persona, cada grupo, cada sector, no hay justificación válida para dañar a los demás. La gente que invirtió en sus negocios, las personas que no pueden llegar a lugar su trabajo o a una cita médica, y todos los demás que formamos más del 70 por ciento de los 133 millones que apoyan y aprueban el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum tenemos derechos.
La democracia es un modelo de convivencia con un conjunto de leyes y herramientas éticas y sociales para lograr cambios estructurales y resolver conflictos. Hay batallas prioritarias en la actualidad como salvaguardar la pertinencia de nuestro país, sus recursos y su democracia, amenazados por la codicia del imperio norteamericano aupado en México por el PAN, PRI, MC, Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca, medios corporativos, comentócratas y empresariado antinacionalista. Como dijo Vicente Guerrero, “La Patria es primero”.
Es lamentable que el Instituto Electoral de Quintana Roo, se evidencie como simple operador del Partido Verde y de la gobernadora Mara Lezama, al sancionar con severidad a Rafael Marín por sus acciones y de sus simpatizantes para fortalecer su posicionamiento. En contraste las demandas contra el defín del Niño Verde Jorge Emilio González y Mara Lezama, el senador Verde disfrazado de guinda Eugenio Segura, son prácticamente deshechadas por el órgano electoral. Es evidente la inequidad, lo cual motivó que Rafael Marín denuncie la parcialidad del IEQROO a favor de la “mafia verde gobernante” que no tiene los valores y principios de MORENA. Ejemplo de Verde poderoso es el titular del SATQ Héctor Contreras Mercader, captado disfrutando un partido de la final de la NBA, en Nueva York, en asiento privilegiado, debajo del palco de Trump . En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño Estado.
¡Hasta la próxima!
Edición: Fernando Sierra